Mucho se ha hablado y aun mas falta por decirse sobre las sanciones aplicadas a los seleccionados mexicanos tras el "festejo" que armaron por haberle ganado a Colombia en duelo amistoso hace unas semanas.
Definir si el castigo es adecuado, si va acorde con los hechos, si es justo, o incluso si viene al caso, no es el objetivo de este articulo. El hecho es que se dio la fiesta y se dio la sanción.
Lo que interesa en todo caso es hablar de responsabilidad.
La Real Academia de la Lengua, la define como:
1. f. Cualidad de responsable.
2. f. Der. Capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente.
La responsabilidad es un valor que se va adquiriendo desde la infancia, que nuestros padres tratan de inculcar y nuestros maestros comienzan a sancionar en la escuela, con las tareas, los deberes y otros encargos.
Sin embargo, existe la posibilidad de que uno sea reacio a asimilar dichas enseñanzas o que con el paso de los años uno adquiera también otro tipo de hábitos y costumbres que acaben relegando este valor a un segundo plano.
En el caso de los futbolistas de alto rendimiento, los "seleccionados", los hay quienes aun están en proceso de madurez al no haber cumplido la mayoría de edad internacional (21 años). Y los hay también quienes ya tienen mayor experiencia de vida y en su profesión.
Muchos de ellos, han trabajado en equipos europeos donde, a palabras precisamente de un seleccionado, los entrenadores están acostumbrados a decir las cosas una sola vez con la seguridad de que cada quien es responsable y va a cumplir, ejecutar y desempeñarse consecuentemente. En Europa, decía el jugador en tiempos de Ericsson, nadie te esta recordando que debes entrenar, prepararte y estar listo para lo que requieran el Técnico y el Equipo.
Y son precisamente esos jugadores los que se han convertido en casi héroes de la juventud, que sigue sus pasos y alaba sus hazañas, gracias a sus buenas actuaciones en sus equipos, a esa proyección en torneos internacionales, a esa sobre exposición en los medios.
Pero ojo, lo que no acaban de entender esas "grandes estrellas", es que los jóvenes que los idolatran los tratan de imitar en todo: visten su camiseta, imitan sus movimientos en la cancha, dicen las mismas frases, y si pueden, por que no, se comportan de la misma manera.
Así que cuando un personaje como estos decide hacer una fiesta en un hotel hasta altas horas de la madrugada, probablemente con alcohol y mujeres de renta, o cuando es captado en un bar notoriamente alcoholizado, o incluso cuando se baja tranquilamente después de haber destrozado su auto en una avenida importante, el problema no es que estemos violando su intimidad o sus derechos de divertirse y gastar su tiempo libre y su dinero como desee. El problema es que esa es una característica mas que estará "heredando" a sus fanáticos, sus seguidores.
Gracias a esas conductas irresponsables, el futbolista esta diciéndole a miles de niños y jóvenes que cuando tienes fama y dinero, esta bien actuar de esa manera. O peor aun, que beber, conducir a alta velocidad y ser infiel son cosas tan naturales como vestir cierta marca de ropa, usar tal rastrillo, o hacer sándwiches.
Y se pone peor, si además al recibir una queja, un llamado de atención o una sanción, el jugador reclama y sin negar sus acciones, juzga y exige que quien lo ha inculpado se retire y que "si no, no juego", lo que esta haciendo es decir a esos niños y jóvenes que le idolatran, que la autoridad no sirve, que no hay que hacerle caso alguno, que las leyes no se tienen que cumplir, y que a nadie debe importarle lo que uno hace en sus tiempos libres, aun cuando estemos afectando directamente a otros.
"Tus acciones hablan mas fuerte que tus palabras"



