El Chanal y La Campana son los sitios arqueológicos más conocidos del estado de Colima y fueron habitadas entre el año mil 100 y mil 400 a.C., estas ciudades tenían una compleja organización comercial, social y religiosa. Como en las ciudades modernas, algunos edificios eran públicos y formaban parte de la interacción entre los habitantes y las autoridades gubernamentales y religiosas; pero otros eran exclusivos para gobernantes y sacerdotes
La Campana es solo una parte de lo que en otros tiempos fuera un asentamiento precolombino mucho más grande, cuyo nombre se considera que fue Almoloya. Era un núcleo de control religioso, económico y político de enormes dimensiones, actualmente está integrada por un gran número de montículos y largas plataformas rectangulares de cuerpos superpuestos y en diferentes tamaños, los cuales sirvieron de base para varios tipos de construcciones. Calzadas que cruzan el sitio de sur a norte y de este a oeste, en cuyos alrededores se han localizado una serie de petroglifos en patios hundidos y plazas, en cuyo interior existen algunas estructuras tipo adoratorio, calles definidas en ambos lados por bloques de piedra, zonas con tumbas de tiro y un sistema de drenaje pluvial muy complejo.
En El Chanal abundan los espacios ceremoniales, plazas, altares centrales e incluso, algunos juegos de pelota. Se encuentra a 6 kilómetros al norte de la Ciudad de Colima. El origen del nombre tiene que ver con una suerte de seres imaginarios habitantes de los arroyos y que eran conocidos como Chanos. En virtud a la gran cantidad de representaciones del Dios de la Lluvia (Tláloc), que existen en la región, es muy probable que el nombre sea un recuerdo de los mitos que debieron acompañar a su devoción y culto.Es difícil determinar la procedencia étnica de los habitantes de El Chanal, ya que su producción material encontrada no se enlaza fácilmente con la tradición cerámica de Colima.












