El nombre de Tequesquitengo se debe a la abundancia de tequezquite, o carbonato de sosa natural, que sus antiguos habitantes sacaban de las salitreras para la fabricación de jabón, así como para purgar el ganado vacuno y equino que vendían a los comerciantes de mercaderías a su paso con destino a Acapulco.
Este poblado tenía un templo dedicado a San Bautista perteneciente a la orden de los frailes dominicos del monasterio de Tlaquiltenango, cuyo origen se remonta hacia el año de 1650, cuando el pequeño pueblo se estableció a la orilla de un ojo de agua, donde los indígenas producían el tequesquite, además de sembrar ajonjolí y maíz.
A mediados del siglo XIX, los propietarios de la Hacienda San José Vista Hermosa los hermanos Miguel y Leandro Mosso, fueron convirtiendo todos los terrenos del pueblo disponibles, en tierras de riego para la siembra de caña de azúcar, al desviar los “alchololes” (agua sobrante de los riegos de los campos de caña) hacia el valle, se aumentó el volumen de agua del Lago de Tequesquitengo a tal grado que los habitantes del poblado tuvieron que irse a vivir a las partes más altas, pues para 1865, al agua llegó a cubrir totalmente hasta la torre de templo.
El Lago de Tequesquitengo es uno de los más famosos e importantes de Morelos, se trata de una cuenca cerrada con más de 4 km en su parte más ancha. En sus alrededores la infraestructura turística de primer nivel ha ubicado una gran cantidad de hoteles, restaurantes, discotecas, marinas, clubes de playa y todos los servicios para convertirse en uno de los principales atractivos de todo el estado.
Las actividades acuáticas que se llevan a cabo en el lago son natación, paseo en lancha, esquí y buceo, principalmente en la parte central del lago. Los buzos pueden sumergirse hasta encontrar los restos de una iglesia sumergida al fondo del lago. La Nauticopa (Fórmula T) es un evento que se realiza sobre el lago en el mes de octubre con una nutrida convocatoria. Así mismo, la Carrera Atlética que se realiza en diciembre, comprueba el interés por la promoción del deporte, sin contar con que en la orilla del lago es práctica común la caminata, el ejercicio al aire libre o hacer un recorrido en bicicleta. Para seguir atrayendo a turistas de todo el mundo, en Tequesquitengo se instalaron tres aeropistas desde las cuales se parte para vivir las emocionantes aventuras del paracaidismo, vuelo en avioneta y ultraligeros.
Además de sus eventos deportivos, este destino de gran tradición católica, como todo el estado, celebra fiestas religiosas como la dedicada al Señor de la Ascensión. El llamativo evento se inicia con un paseo solemne en lancha alrededor del lago, luego se oficia una misa, y al final, el festejo culmina con presentación de bailes tradicionales y muestras de artesanía local.
Para mayor comodidad, los clubes de playa disponen de servicios para el mejor entretenimiento; en ellos se pueden encontrar excelentes comodidades desde cabañas y restaurantes, hasta albercas, toboganes y vestidores; además se contratan servicios para paseos lanchas, bananas, esquíes y motos acuáticas
El poblado que antes basaba su economía en la recolección del tequesquite (material desprendido del lago) para la fabricación de jabones, hoy en día tiene al turismo como su principal actividad. Sin duda, en Morelos, Tequesquitengo es una de sus cartas más fuertes para el descanso, el entretenimiento y aventura.











