Mourinho es el protagonista del día en las portadas deportivas en Inglaterra. El entrenador del Chelsea volvió a tomar la palabra en la sala de prensa de Stamford Bridge para insinuar que los árbitros perjudican a su equipo y que el Manchester City no cumple el fair play financiero con su nuevo fichaje. El Mirror le llama "paranoico" y el Telegraph habla de "diferentes reglas" en referencia a sus palabras.
"Los árbitros quieren dar lo mejor de sí, pero claramente hay decisiones y maneras de reaccionar con el club y conmigo que son diferentes a las demás", aseguró el portugués irritado. Y se preguntó sí "¿hubo penalti en el Stoke-United? Todo el mundo cree que sí y ¿ha habido mucho ruido alrededor de ello? ¿Crees que con el Chelsea hubiera pasado lo mismo? Después de una decisión así la reacción en contra del Chelsea hubiera sido el doble o el triple".
Sus quejas no quedaron en el estamento arbitral y apuntó al City, entrenado por su "amigo" Manuel Pellegrini. El equipo de Manchester ha fichado Wilfried Bony procedente del Swansea hasta junio de 2019 a cambio de 38 millones de euros y el portugués duda que ese trapaso se ajuste al 'fair play' financiero. "Creo que sólo pueden jugar con once, a menos que las reglas para ellos sean diferentes y pueden jugar con 12. ¿Sabéis a qué me refiero?", apuntilló.
El portugués está molesto porque el Chelsea no puede afrontar grandes fichajes si no se desprende de sus estrellas. Hace unos días dijo que "no hay opción" para el club blue de hacerse con los servicios del jugador de Leo Messi, debido a la cuantía de una hipotética operación que les haría superar los límites del fair play financiero












