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Puebla, desestabilizar al puntero



Los adversarios políticos del gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, no tienen la mira puesta en las elecciones federales del 2015, sino en las presidenciales del 2018.

Buscan evitar que se repita el fenómeno del gobernador popular, que da resultados y que puede inhibir la competencia dentro de su partido para acceder a la candidatura presidencial y después, quién sabe. Ya les pasó en el 2012. No quieren una versión recargada en el 2018. Ese escenario político es el telón de fondo de la refriega en San Bernardino Chalchihuapan, que ha sido pretexto para que diversos grupos emprendan una acción orquestada en contra del mandatario poblano. Una cosa debe quedar clara: no es un problema de comunidades rijosas, o de ataque de derechos humanos. Escaló porque se trata de una ofensiva política, nada más.

Por eso no debe extrañar que la reacción de la dirigencia nacional del PAN haya sido ultra discreta, silenciosa, imperceptible. En el Partido Acción Nacional no sobran los cuadros destacados con potencial para crecer de cara a la sucesión. El gobernador Moreno Valle es uno de ellos, ¿por qué el vacío? acaso porque el propio Gustavo Madero no quiere que nadie le haga competencia porque ya está pensando en dejar lo de su retiro tipo Greta Garbo para después de la siguiente elección presidencial. También la reacción de las autoridades del gobierno federal emanado del PRI genera suspicacias.

Contrasta de manera clara con la forma en que se arropó en su momento por ejemplo a Rodrigo Medina, de Nuevo León y como se hace con Miguel Ángel Mancera del Gobierno del Distrito Federal a cada rato. Su estrategia, me refiero al gobierno federal, ha sido simple pero reveladora; que el gobernador de Puebla se rasque con sus propias uñas.

En el caso de las fuerzas de izquierda no hay sorpresas. Su tirada es aprovechar el episodio para intentar montar otro Atenco, en el Estado de México o algo similar al estallido de la APPO en Oaxaca. No hay indicios de que su estrategia prospere porque se trata de condiciones diferentes. De todas maneras tratarán de enturbiar las aguas. La más reciente marcha de protestas de supuestos “poblanos dignos” a San Lázaro fue al mismo tiempo patética, pero ilustrativa. Esa gente es la carne de cañón que usan los agitadores profesionales para hacer de las suyas.

Ante la triste reacción de las fuerzas políticas, que se entiende pero no se justifica, lo importante es saber qué piensan los poblanos de las medidas que ha tomado el gobierno estatal para conservar la gobernabilidad en la entidad. Al final del día es lo que importa. Si los ciudadanos lo respaldan y este apoyo se refleja a las urnas, lo demás, los pataleos de los rivales, es lo de menos. Moreno Valle busca establecer un espacio de gobernabilidad porque los poblanos quieren armonía para trabajar y producir Es obvio que existen demandas y conflictos y gente inconforme, que merece ser escuchada, pero no debe confundirse una demanda genuina con un movimiento artificial. Puebla ha escalado en los últimos años posiciones en todos los indicadores de desarrollo. El gobierno ha dejado atrás las vergonzosas conductas de “gobers hermosos” y sus compinches. Moreno Valle ha levantado la mano y por eso comenzaron las pedradas. Claro que se deben castigar los excesos, no debe haber impunidad para policías que se equivocaron, pero montar una ofensiva desestabilizadora afecta a todos los poblanos, no solamente al gobernador y su equipo.

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@juan_asai
 

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