Bruselas acoge este fin de semana la segunda edición del Food Truck Festival, la más grande concentración de Europa de los llamados puestos de alimentación móviles.
Organizado por la Asociación Belga de Food Trucks, el evento reunirá en un área abierta de 4.5 kilómetros en el centro de la capital belga a 80 restauradores itinerantes con los más variados estilos culinarios.
Los más populares en la noche de apertura del viernes fueron los puestos típicamente estadunidenses, que ofrecen hamburguesas y hotdogs, pero habían también especialidades suecas, tailandesas, vietnamitas, libanesas, griegas, africanas, italianas, marroquíes, japonesas.
Por otra parte, han faltado platillos mexicanos.
Entre los restauradores, además de belgas, participan también holandeses, luxemburgueses y franceses.
“Proponemos un recorrido gustativo diferente, innovador, sorprendente o tradicional”, explicó a Notimex Arnaud Delvaux, responsable de prensa del evento y él mismo propietario de un food truck.
Los organizadores esperan reunir al menos 80 mil personas durante los tres días de evento, aprovechando la coincidencia con la fiesta anual de Bruselas, la Fiesta del Íris, el domingo.
Pascal Romero, 39 años, acudió con su familia, seducido por la posibilidad de degustar platillos típicos de diversos países.
“Me encanta la comida de calle. Para mi es la mejor forma de conocer realmente a un país, una cultura”, dijo a Notimex.
Sin embargo, se ha decepcionado con los precios, que van de 8 euros por una hamburguesa sin acompañamiento, 12 por una ensalada griega y 15 por una lasaña.
“El principio de comida callejera es que sea una comida popular, económica, accesible a todos los bolsillos. Desafortunadamente no es que lo que vi aquí. Pero supongo que es un efecto de la moda en que se convirtió el principio de food truck”, analizó.












