La naturaleza la ha privilegiado con sus bondades. El espléndido clima soleado y sus famosas aguas termales a las que atribuyen cualidades curativas, la convierten en uno de los centros turísticos más importantes de todo México. Ideal para quien busca salud y descanso.
Ixtapan es un nombre que significa en náhuatl, importante idioma indígena mexicano, “sobre la sal”. Los primeros pobladores de esta región fueron miembros de la etnia matlatzinca, quienes habían llegado de la región del Pacífico, y se hallaban en ruta hacia la gran Tenochtitlan. En el año de 1394, aproximadamente, dejaron de lado su intención inicial de llegar hasta la capital mexica y decidieron asentarse en la zona en donde hoy aparece Ixtapan de la Sal. La decisión de estos indígenas matlatzincas, obedeció a que se percataron de las riquezas naturales de la región, en especial por sus aguas termales y las grandes salinas que allí se localizan.
Cabe mencionar que la sal era un elemento muy apreciado por los antiguos mexicanos y se le utilizaba como moneda de cambio en los trueques. Durante 1472, el tlatoani mexica Axayácatl, conquistó la zona de la actual Ixtapan de la Sal y los moradores del lugar desde entonces tuvieron que ofrecerle un tributo periódico, consistente en dos mil sacos de sal para Tenochtitlan.
Los primeros asentamientos de españoles en Ixtapan de la Sal, ocurrieron en 1543 y fue entonces cuando arribaron a la región los franciscanos. También en este periodo se comenzó a construir la Parroquia de la Asunción, edificada en el siglo XVI y localizada en el centro de la ciudad de Ixtapan de la Sal.
Visitar Ixtapan de la Sal es una garantía de gratos momentos ecoturísticos, aventureros, gastronómicos y culturales. Por lo general son los habitantes de la capital mexicana quienes más disfrutan de acudir a este magnífico destino turístico mexiquense, aunque en realidad, Ixtapan de la Sal también es muy frecuentado por los habitantes de otras entidades del país y del extranjero. Para el descanso, la diversión y muy especialmente, para regalarse una escapada de fin de semana, Ixtapan de la Sal es de lo mejor que hay en la región central de México.
El principal atractivo de Ixtapan de la Sal, son sus balnearios y aguas termales. El Parque Acuático Ixtapan, por ejemplo, ofrece todas las diversiones que uno pudiera desear para un excelente fin de semana: ríos, toboganes, albercas, laguna con lanchas, áreas verdes, albercas termales y albercas con olas. Para el público infantil, el Parque Acuático de Ixtapan de la Sal resulta ideal, por su barco pirata, chapoteaderos, alberca de pelotas, brincolines, túneles y redes. También agradables en este parque son, la zona de asadores, para organizar almuerzos campestres con toda la familia y el restaurante del lugar.
El Balneario Municipal de Ixtapan, por su parte, ubicado en el corazón de esta ciudad mexiquense, cuenta con piscinas y toboganes, además de un área para la aplicación terapéutica de barro, masajes y mascarillas. Otras opciones de esparcimiento que definen a Ixtapan de la Sal como destino turístico de gran nivel en el territorio mexiquense, son el rappel, los vuelos en parapente, los recorridos en motocicleta por parajes montañosos, y la exploración de los ambientes silvestres característicos de este bello lugar.
La música más típica de la región es la de las bandas de viento y los lugareños que la interpretan, lo hacen sin contar con estudios musicales de ningún tipo. Por lo que se refiere a las artesanías de Ixtapan de la Sal, sobresale la confitería, la alfarería, y en los meses de octubre a noviembre, los dulces de pipián de calabaza. Por lo que se refiere a las creaciones culinarias más representativas de Ixtapan de la Sal, destacan el mole, la pancita de res, las gorditas y los chilacayotes en pipián











