Mineral del Chico fue fundado hace más de 440 años como consecuencia de la fiebre por el oro y la plata y tiene el sabor a provincia que le dan sus calles empedradas y sus techos de tejas rojas, este Pueblo Mágico se encuentra a escasos minutos y kilómetros de la capital del estado, Pachuca, Hidalgo.
Lo mejor para iniciar una visita a Mineral del Chico es tomar un desayuno tradicional, con ricas quesadillas, enchiladas, huaraches, tacos o barbacoa. Si se viaja a este magnífico lugar hidalguense en abril, entonces, por ser temporada también se tendrá la oportunidad de probar los deliciosos escamoles; si es en junio y julio, entonces habrá hongos disponibles, y chinicuiles, en septiembre. Para quien quiera degustar algo fuera de lo común, en Mineral del Chico, se recomienda pedir los hualumbos, es decir, tortitas de flores de madroño.
Luego a explorar los muchos sitios atractivos que este Pueblo Mágico tiene para ofrecer. De inicio aparece la Peña del Cuervo, sitio excelente para captar algunas de las mejores panorámicas de Mineral del Chico. También intrigantes son Las Monjas, formaciones rocosas llamadas de esta manera porque, de acuerdo a cierta leyenda local, derivaron de un grupo de religiosas condenadas a este pétreo estado por haber abandonado sus votos.
Lo siguiente para visitar deben de ser, en un pueblo minero, los antiguos yacimientos de metales preciosos que existen allí. Por ello, la Mina de San Antonio es una obligada referencia. Inaugurada en 1560, estuvo en estado funcional durante cuatrocientos años. De allí se obtenían abundantes cantidades de plata. A lo largo de los tres niveles que la integran, guías expertos nos mostrarán cómo identificar las vetas del mencionado metal, así como también los reflejos de la pirita y el cuarzo en la roca viva. Estos mismos guías nos relatarán antiguas historias mineras, como la de aquellos trabajadores que escondían parte de sus hallazgos en los trozos de paste que se llevaban a casa de su almuerzo no consumido.
La siguiente sugerencia para conocer en Mineral del Chico, se refiere a La Trucha Feliz, granja piscícola con catorce estanques en donde crían a la trucha arcoíris, la cual abunda en los manantiales de montaña de la región. Luego de pescarlas en la granja, se tiene la opción de solicitar que nos la cocinen, por ejemplo, a la diabla o al ajillo. También suculentas son las hamburguesas de trucha.
Posteriormente recomendamos visitar El Contadero, dédalo natural en donde los antiguos bandidos se ocultaban para escapar de sus perseguidores. Es necesario visitar este paraje en un vehículo todo terreno, por comprender distintos espacios llenos de musgo, rocas, árboles y riachuelos. Luego, conviene bajar el ritmo a esta aventura viajera, contemplando la apacible Iglesia de la Purísima Concepción, edificada entre los siglos XVII y XIX. Sobresale por el hecho de que se aprovecha su ancha cornisa, en Semana Santa, para efectuar una lluvia de pétalos y así celebrar la Resurrección de Cristo. Este edificio sacro también se distingue por el gran reloj que ostenta, el cual fue elaborado en la misma fábrica que se ocupó de realizar el famoso Big Ben de Londres. Tal reloj fue donado a la iglesia en 1886, por el minero Gabriel Mancera.
A solo 8 kilómetros de Mineral del Chico se encuentra el Parque Ecológico Recreativo Carboneras, en donde se nos ofrece la opción de contemplar un extenso bosque, desde una perspectiva muy original. El recorrido incluye un sendero interpretativo, un mirador, un puente colgante y un espectacular circuito de tirolesas.











