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Pueblos Místicos


Muy cerca de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, se encuentras dos pueblos místicos, San Juan Chamula y Zinancantán, dónde la tradición prehispánica se mezcla con la fe cristiana, haciendo de estas comunidades una experiencia etérea entre la magia y el misticismo.

San Juan Chamula es una comunidad Tzotzil, de origen prehispánico cuyo nombre significa "Agua espesa", como de adobes; viene del náhuatl shamitl, adobe; muli, espeso y atl, agua.

Es famosa por la festividad del carnaval que anualmente se celebra, durante el cual se baila en los cinco días perdidos del antiguo calendario Maya.

El poblado principal de ese municipio que ejerce su autoridad con base en los usos y costumbres, se localiza a 2 mil 300 metros sobre el nivel del mar, 10 km al noroeste de San Cristóbal de las Casas. Allí se encuentra la sede de la autoridad y el lugar donde el sincretismo religioso da su máxima expresión: el templo de San Juan Bautista, dónde está prohibido estrictamente tomar fotos en su interior.

Tres barrios conforman este centro ceremonial tzotzil, situado en un valle escogido, según la tradición, por el propio San Juan. No solamente los cerros marcan los espacios sagrados sino también las cruces, cuyo profundo significado mezcla la tradición cristiana con las raíces prehispánicas.

Si visita San Juan Chamula, le recomendamos NO tomar fotos sin el consentimiento de sus pobladores.

Zinacantán, “Lugar de murciélagos” se encuentra ubicado a 18 km de San Cristóbal de las Casas, siguiendo la carretera Panamericana, en un florido valle rodeado de cerros.

El camino que  conduce a él, pasa por la labor de Esquipulas, bello ejemplo de la arquitectura rural de los Altos donde se firmó en 1869 la tregua de la guerra de Castas.

Prosigue bordeando los pies del cerro Huitepec, donde se ha constituido una reserva ecológica con senderos para apreciar la flora y la fauna propias de las regiones templadas de Chiapas.

Para los Zinacantecos las flores son muy importantes, pues aparte de ser utilizadas en sus ceremonias religiosas, representan una buena fuente de ingresos; cultivan alcatraces, claveles, rosas, crisantemos, pompones, etc. que venden en los mercados de las regiones tropicales. Otro producto que se vende es la sal y es común encontrar vendedores de este producto.

Al igual que en Chamula, la gente de Zinacantán pertenece a la etnia de los tzotziles y viven del trabajo de sus tierras, cosecha maíz, frijol y chilacayote para su sostenimiento y para vender en el mercado.

Los tamales son un alimento típico del lugar. A diferencia de las túnicas de Chamula, la ropa tradicional del hombre en Zinacantán se diferencia por una túnica de franjas rojas y blancas que a la distancia parece de color rosa.

Estas prendas se usan diariamente junto con sombreros de palma planos y redondos decorados con listones de colores. Las mujeres se visten con faldas azul marino y un rebozo color de morado y verde.