El Informe y su nuevo formato
El presidente Peña Nieto presentó su Cuarto Informe de Gobierno. El secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, cumplió con la delicada responsabilidad de entregar por cuarta ocasión, a la presidencia del Congreso, el texto escrito del Informe Presidencial, emitir un breve mensaje y dejar que los legisladores dieran a conocer las posiciones de las diferentes bancadas ante el inicio del periodo ordinario de sesiones. Como se recordará, desde que Vicente Fox fue detenido en la escalinata de San Lázaro cuando rendiría su último informe, ni Calderón Hinojosa ni Peña Nieto se han encontrado cara a cara con los integrantes del Congreso..
En lugar del tradicional mensaje político se presentó una innovación: el Presidente dialogó con un grupo de jóvenes quienes tuvieron oportunidad de formularle preguntas con toda libertad; adicionalmente se utilizó el moderno sistema de Facebook para recibir cuestionamientos del público. El modelo, como todo lo que ocurre en estos días, generó una agria polémica. Hubo quienes lo descalificaron por completo y otros que lo encontraron encomiable y de alguna manera refrescante. Lo cierto es que generó información importante sobre temas de actualidad y algunos controvertidos: La visita de Trump, los matrimonios igualitarios, derechos humanos, el diálogo con la CNTE, las prioridades para los próximos dos años.
Este formato permitió al Presidente fijar una posición clara en los asuntos fundamentales del País y hablar de otros, que no hubieran podido conocerse sin este nuevo modelo de entrevista colectiva.
Claro que pudo haber cosas diferentes y otros jóvenes más afilados, pero tampoco se trataba de meter a las juventudes de Morena o a los anarquistas a la casa presidencial. El formato no es óptimo. Lo mejor sería, todos lo saben, que pudiera establecerse un diálogo con los legisladores, pero generaciones anteriores de diputados y senadores hicieron imposible, con su incivilidad política, la presencia del Presidente en San Lázaro. No en la escalinata como le hicieron a Fox, sino adentro del recinto, dialogando, polemizando, en un clima de concordia y civilidad. Se puede hacer, pero se requiere voluntad y compromiso de todos.
Trump, el villano
La presencia en nuestro país, en la casa presidencial de Los Pinos, de Donald Trump, candidato del Partido Republicano a la Casa Blanca y con méritos de sobra para ser el villano perfecto para los mexicanos, provocó uno de los episodios más controvertidos del sexenio.
La de Trump fue una intromisión inesperada en el marco del Informe Presidencial. Todos estaban atentos a las movilizaciones de la CNTE y sus secuaces, pero la información, por demás sorpresiva, se enfocó a la campaña presidencial en Estados Unidos, con la llegada a México del magnate candidato.
El presidente Enrique Peña dijo que al momento de invitarlo tenía en mente a México, que lo hizo pensando que era lo mejor encararlo y darle a conocer la realidad mexicana, pues se trata de alguien que puede ser presidente de Estados Unidos y perjudicar, aún más, a México y los mexicanos.
Las críticas, no se hicieron esperar y dieron oportunidad a los líderes de la oposición para subirse al tema, sumados al rechazo natural de los mexicanos a un candidato, racista y fascistoide, por decir lo menos, que ha insultado y amenazado a los mexicanos en temas migratorios, de remesas y empleo en los Estados Unidos.
El tema fue tan controversial, que se aseguró que en el equipo presidencial provocó una escisión y se comprobó en Phoenix, Arizona, la posición anti mexicana de Trump, utilizando su visita como un triunfo.
Por último, el presidente Enrique Peña asegura, y lo ha reiterado, que su invitación fue para los dos candidatos a la Presidencia de los Estados Unidos y que encaró a Trump haciéndole sentir el rechazo y desaprobación de sus afirmaciones sobre los mexicanos, insistiendo que México no estaba de acuerdo con la construcción de un Muro y que desde luego no lo pagaría y que su obligación es defender a los mexicanos y a México, señalando la importancia de los tratados económicos con el vecino del norte. Sobre el asunto, lo que sigue es saber si Hillary Clinton, la candidata demócrata, también vendrá y cuándo lo hará en caso de que acepte la invitación.
En este contexto de tensión, con los ánimos dispuestos para la lucha pero no para el acuerdo, comenzaron los trabajos del periodo ordinario de sesiones que augura ser uno de los más complicados, sobre todo porque los legisladores afines a Morena se perfilan como agitadores en San Lázaro. Ya se dieron los primeros jaloneos y empujones. No serán los últimos. La estrategia de Morena es presentar un país en descomposición que necesita, para redimirse, de un político mesiánico como Andrés López Obrador.
Cambio de Gobernadores
En este ambiente, se inicia un periodo de intensa actividad política. El próximo lunes tomará posesión el primer gobernador de los 12 electos en las pasadas elecciones estatales, Omar Fayad en Hidalgo, la transmisión de poderes se anticipa tersa y ordenada, ya que además de haber sido una elección sin mayores contratiempos, el PRI continúa gobernando esta entidad, cuna de políticos destacados como el actual secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong.
En septiembre también deberán hacer lo propio los gobernadores electos de Durango, Zacatecas y Quintana Roo. En Octubre Tamaulipas, en Diciembre Oaxaca, Aguascalientes y Veracruz. En Enero del 2017, Sinaloa y Tlaxcala y finalmente en Febrero, Puebla.
En la mayoría de estos estados, salvo Puebla y Veracruz, cambiarán también de presidentes municipales, y los congresos locales, a excepción de Puebla. Deberá agregarse también el cambio de presidentes municipales y diputados locales en Baja California, con lo que el mosaico político del país cambiará y estarán a prueba las alianzas entre partidos, especialmente del PAN y el PRD.
El Congreso
La atención estará fija también en las actividades del Congreso, especialmente en la presentación del Presupuesto del 2017, que ya se ha anticipado tendrá que ser austero o reducido, como usted lo quiera llamar, pero que sin duda polarizará nuevamente a los partidos políticos.
Desde luego, éste no será más que uno de los retos de los legisladores, ya que están iniciativas y leyes que también requerirán de consenso, como la que se refiere a la iniciativa presidencial de matrimonios igualitarios que ha generado una polémica intensa, incluida una ofensiva inusitada de la jerarquía católica que se ha saltado literalmente todas las trancas legales. A pesar de lo cual el presidente Peña Nieto, en su encuentro con jóvenes, afirmó que sostiene su iniciativa, que sigue pensando que la gente tiene derecho a hacer su vida de pareja con quien quiera. Pidió a los legisladores llegar hasta el final, procesar la iniciativa y dejar que los votos decidan.
Las posibilidades de que la iniciativa prospere son remotas y disminuyen cada día, pero su mérito es que pone sobre la mesa un tema sumamente controvertido en el que casi cada persona tiene una opinión diferente.
Otro pendiente se refiere al desafío de la CNTE en varios estados de la república, como Michoacán, Guerrero y sobre todo Oaxaca y Chiapas. El compromiso asumido por el Presidente, de cara a la nación fue: el diálogo con la CNTE se reanudará hasta que los niños regresen a clases. Si en lugar de ir al aula los maestros están en las calles vandalizando, no habrá diálogo.
Lo que sigue
El presidente está hoy en China, donde participa en la Cumbre del G20, que esta vez pone el acento en la conectividad, en la inclusión. Antes de viajar hizo una escala en Hidalgo para un última encuentro con el gobernador Francisco Olvera, que deja el puesto después de una sexenio de logros. Lo sustituye Omar Fayad, quien llega con expectativas de mantener una línea ascendente para beneficio del estado. Antes del viaje, Peña puso en marcha La Ciudad de las Mujeres, que son espacios para atender de manera integral al sector femenino de la sociedad que enfrente problemáticas como la violencia doméstica.
Vienen días todavía más complicados. Se requerirá una conducción firme pero con rumbo claro de los destinos del país. Tener claridad de a dónde se quiere llegar es definitivo. La clase política en su conjunto estará a prueba, en particular el primer equipo del Presidente, que tiene que presentar un frente sin fisuras, coherente, pues si bien han atravesado periodos complicados, lo más complejo está por venir.



