Miércoles 04 de Febrero, 2026 - México / España
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Castillo del Morro, en la Habana


Se trata de la fortificación más antigua construida por los españoles en América, y por lo tanto una visita obligada al estar en la isla caribeña. El proyecto de la fortaleza fue obra del arquitecto militar italiano Giovanni Battista Antonelli; las obras comenzaron en 1589 por orden del gobernador Juan de Tejeda. El nombre completo de esta estructura rocosa es El Castillo de los Tres Reyes del Morro, y tuvo como objetivo avistar a los barcos enemigos, especialmente piratas.

Este lugar, hoy en día, está convertido en el Parque Histórico-Militar para ser visitado por los miles de turistas que visitan Cuba año con año. Tanto los viajeros como los lugareños se acercan al castillo para disfrutar del paisaje, ya que desde este punto se contempla una extraordinaria vista  tanto de la ciudad como del puerto.
 
En el punto más alto de la colina se encuentra el faro del Morrillo que tuvo varias reconstrucciones en sus inicios hasta que en 1845 el general Leopordo O´Donnel ordenó la construcción de uno nuevo, el cual sigue en funcionamiento hasta la actualidad. 

Desde mediados del siglo XVI se colocaban vigías sobre el peñón que dominaban la amplia bahía, es por ello que en 1563 el gobernador don Diego de Mazariegos construyó una alta torre que comenzó a servir como punto de referencia para los galeones en la zona. Para esa época, en el puerto de la Habana se atracaban barcos cargados con tesoros del Nuevo Mundo que se dirigían a España, y los cuales eran necesarios proteger. Esta situación llevó al rey Felipe II a aprobar la construcción de una gran fortaleza que hiciera inexpugnable el puerto habanero, y fue precisamente cuando recurrieron al afamado ingeniero Bauttista Antonelli.

El faro del Morro ha sido testigo de acontecimientos importantes que lo han marcado con el significado que tiene hoy. Desde la invasión británica, en 1762, al mando del conde de Albermale quien destruyó no sólo la emblemática farola sino también la idea de que los habaneros estarían a salvo de cualquier ataque de mar (idea que el gobernador don Lorenzo Cabrera había perneado al apuntalar la majestuosa fortificación en 1629), hasta el encendido del nuevo faro del Morro en 1845 con una luz que podía advertirse a 40 millas de distancia con resplandores que duraban de 5 a 6 segundos… sin olvidar el cambio al sistema electrificado en 1945.

No por nada la popular copla dice: “Tres cosas tiene La Habana/ que no las tiene Madrid... son el Morro, la Cabaña/y ver los barcos venir"

Se trata de la fortificación más antigua construida por los españoles en América, y por lo tanto una visita obligada al estar en la isla caribeña. El proyecto de la fortaleza fue obra del arquitecto militar italiano Giovanni Battista Antonelli; las obras comenzaron en 1589 por orden del gobernador Juan de Tejeda. El nombre completo de esta estructura rocosa es El Castillo de los Tres Reyes del Morro, y tuvo como objetivo avistar a los barcos enemigos, especialmente piratas.

Este lugar, hoy en día, está convertido en el Parque Histórico-Militar para ser visitado por los miles de turistas que visitan Cuba año con año. Tanto los viajeros como los lugareños se acercan al castillo para disfrutar del paisaje, ya que desde este punto se contempla una extraordinaria vista  tanto de la ciudad como del puerto.
 
En el punto más alto de la colina se encuentra el faro del Morrillo que tuvo varias reconstrucciones en sus inicios hasta que en 1845 el general Leopordo O´Donnel ordenó la construcción de uno nuevo, el cual sigue en funcionamiento hasta la actualidad. 

Desde mediados del siglo XVI se colocaban vigías sobre el peñón que dominaban la amplia bahía, es por ello que en 1563 el gobernador don Diego de Mazariegos construyó una alta torre que comenzó a servir como punto de referencia para los galeones en la zona. Para esa época, en el puerto de la Habana se atracaban barcos cargados con tesoros del Nuevo Mundo que se dirigían a España, y los cuales eran necesarios proteger. Esta situación llevó al rey Felipe II a aprobar la construcción de una gran fortaleza que hiciera inexpugnable el puerto habanero, y fue precisamente cuando recurrieron al afamado ingeniero Bauttista Antonelli.

El faro del Morro ha sido testigo de acontecimientos importantes que lo han marcado con el significado que tiene hoy. Desde la invasión británica, en 1762, al mando del conde de Albermale quien destruyó no sólo la emblemática farola sino también la idea de que los habaneros estarían a salvo de cualquier ataque de mar (idea que el gobernador don Lorenzo Cabrera había perneado al apuntalar la majestuosa fortificación en 1629), hasta el encendido del nuevo faro del Morro en 1845 con una luz que podía advertirse a 40 millas de distancia con resplandores que duraban de 5 a 6 segundos… sin olvidar el cambio al sistema electrificado en 1945.

No por nada la popular copla dice: “Tres cosas tiene La Habana/ que no las tiene Madrid... son el Morro, la Cabaña/y ver los barcos venir"