La ciudad de Álamos, en el Municipio del mismo nombre en Sonora, es una antigua población fundada en el siglo XVII donde se encontraban las minas de plata más ricas de la región.
Una ciudad con un pasado de gran bonanza del que hoy quedan como vestigios haciendas y otras construcciones aún en pie, además de minas que en su época fueron de gran importancia.
Con sus imponentes construcciones de arcos y amplios patios cubiertos de vegetación, estrechos y empedrados caminos que dan la sensación de estar suspendidos en el tiempo, Álamos cuenta con todos los servicios e incluso algunas de sus construcciones centenarias han sido acondicionadas como hoteles, cuyo principal atractivo para muchos es el sabor añejo que conservan y la excelente comida que se sirve en sus restaurantes.
Declarada el 24 de noviembre del 200 como Monumento Histórico Nacional, guarda una historia en cada uno de sus rincones; se habla de los fantasmas que aún recorren sus viejas casonas e incluso se han plasmado sus leyendas en libros.
Entre las festividades más importantes está el Festival Cultural Dr. Alfonso Ortiz Tirado, ya que durante el mes de enero, cuando se convierte en la capital cultural de Sonora el celebrarse este festival que, año tras año, gana cada vez más fama y adeptos no sólo de la región, sino también en el extranjero.
El 8 de diciembre es la fiesta dedicada a la patrona del pueblo, la Virgen de la Purísima Concepción, que da nombre a la iglesia. En la Plaza de Armas se realiza una concurrida verbena popular, con antojitos mexicanos y actividades populares.
Para disfrutar de la naturaleza, está la reserva ecológica Sierra de Álamos-Arroyo Cuchujuaqui. Aquí predomina una gran diversidad y riqueza biológica, desarrollándose varios tipos de vegetación, así como diferentes especies como el jaguar, ocelote, lagarto negro y una infinidad de aves migratorias.











