Pueblo tzotzil ubicado a 18 km de San Cristóbal de las Casas, siguiendo la carretera Panamericana, en un florido valle rodeado de cerros. El camino que conduce a él, pasa por la labor de Esquipulas, bello ejemplo de la arquitectura rural de los Altos donde se firmó en 1869 la tregua de la guerra de Castas.
Antes de la llegada de las tropas aztecas a los Altos de Chiapas, Zinacantán constituía un importante centro comercial y era considerado como la capital de los tzotziles.
En 1486 fue conquistado por los aztecas al mando de Tiltototl. Desde 1524, los zinacantecos contactados por los españoles en Chiapa (hoy de Corzo) se ofrecieron a colaborar en la conquista de Chamula.
Toda la historia chiapaneca del siglo XIX se explica por una rivalidad ríspida entre los liberales de Tuxtla en los valles centrales y los conservadores alteños de San Cristóbal, con zinacantecos de por medio.
Este proceso se alargó en la revolución con la competencia entre mapaches de abajo y pinedistas de arriba (además de episodios menores en la guerra del Pajarito y la lucha carrancista).
Durante la época colonial, Zinacantán continuó siendo uno de los principales centros de población tzotzil en la región. A mediados del siglo XVI, los frailes dominicos se esforzaron por implantar las bases de la organización colonial. A finales del siglo XVI, Zinacantán se había convertido en cabecera municipal. En 1900, contaba con 3,114 habitantes.
En 1948 llegaba a Chiapas la carretera Panamericana. Su trazo dejó a la cabecera arrinconada en su esquinero excéntrico, pero potencializó Navenchauc y Nachij, que se promovieron en pujante centro económico entre los mercados de Chiapa y San Cristóbal.
En 1975, el gobernador Velasco Suárez edificó una iglesia en Navenchauc que no tardó en retar a la ancestral de la cabecera, la cual, después de perder su relativa importancia económica, vio desaparecer también su otro prestigio local: el religioso y cultural.











