Miércoles 04 de Febrero, 2026 - México / España
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El orgullo de una nación



Un fin de semana inolvidable en un circuito mítico con dos autos pintados de rojo alegraron a los amantes del automovilismo en ambos lados del Atlántico.

En una temporada llena de controversia en la que lo menos ha sido la desigual atención que reciben los pilotos de la Escudería Ferrari, finalmente el 2 veces campeón del mundo, Fernando Alonso, logró por meritos propios y gracias a un gran esfuerzo en la pista y un impecable trabajo de su equipo en pits, la pole y la bandera a cuadros de la carrera en Monza.

Esto le da al Asturiano la oportunidad de luchar de lleno por conseguir su tercer título en la máxima categoría, con tan solo 20 puntos de diferencia con el puntero y 5 carreras por disputar en pistas que le han sentado bien, sobre todo las del Lejano Oriente y Brasil.

Por su parte, un joven regiomontano (Monterrey, México) de apenas 19 años de edad, se corona en una nueva categoría, digamos previa al preámbulo de la F1, que se ha denominado GP3 y que sigue el calendario y los circuitos tanto de ese serial como de la GP2 en Europa. La novel categoría presenta 2 competiciones durante las mañanas de sábado y domingo, de modo que los aficionados que van llenando las gradas desde temprano pueden disfrutar de carreras de gran competitividad y emoción con jóvenes promesas. 

Esteban Gutiérrez gano 5 de las 16 carreras disputadas, consiguiendo además 3 pole positions y 4 podios más y se coronó en grande saliendo desde el lugar de privilegio y ganando la carrera sabatina, que es la que otorga mayor puntaje,  aunque en la última carrera de la temporada tuvo que abandonar al trompear su auto y perder el sistema de arranque. Gutiérrez recibió además el trofeo al Mejor Estilo de Manejo y sobre todo, la altísima probabilidad de conseguir una buena plaza en la GP2 en 2011, con miras a llegar a la Formula 1 en unos años.

Pero ojo, por mas que en estos eventos se escuche el himno nacional, y por mas felices que se sienta cada español y cada mexicano por el triunfo de “su piloto”, el triunfo es de pocos, y muchos de ellos ni siquiera hablan nuestro idioma.

Esta es una actividad que, en primer lugar, permite la discusión sobre su calidad de deporte, pues aunque la posición en que se coloca el conductor en el vehículo es extenuante y los esfuerzos y la tensión se ven ciertamente reflejados en su cuerpo, el trabajo en sí consiste en maniobrar una maquina.

En segundo lugar, es una profesión sumamente costosa, que recibe patrocinios privados de empresas mayoritariamente relacionadas con la industria automotriz, de poco interés directo para nosotros los consumidores.

En tercer término, los pilotos que llegan a estos niveles, aunque lo hacen sin duda por meritos propios demostrando una gran capacidad de reacción y gran astucia, no son seleccionados de una gran base de jóvenes, ni van recorriendo una gigantesca pirámide de desarrollo y selección. Tampoco pasan de competencias locales a regionales y posteriormente a eventos internacionales, como en otros deportes donde miles de niños practican de manera aficionada y se van filtrando hasta convertirse en seleccionados nacionales.

Aunque por supuesto que para llegar a estas instancias hay que haber probado previamente la capacidad en competencias menores, la “selección” se da mas que nada por la capacidad de negociación con los patrocinadores comerciales privados, quienes generalmente preferirán a alguien con una buena imagen o un  nombre reconocido.

Y finalmente, los logros de cualquiera de estos grandes personajes generan ganancias comerciales a sus patrocinadores y a cualquiera que logre aprovecharlos, pero de ninguna manera fomentan el deporte a gran escala en nuestros países.

Por mucho que admire a Alonso y por más que crea en Esteban, difícilmente el día de mañana saldrá usted a la calle en busca de un casco, guantes y un kart para que su hijo de 5 años comience a entrenarse. Eso sí, si de verdad hay pasión, estará comprando y portando orgullosamente una camisa color rojo, con todos los sellos de patrocinadores de la Scuderia del Cavallino Rampante.

 

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