La autora estadunidense de best-sellers, Tess Gerritsen, demandó a Warner Bros por haber basado parcialmente el argumento de la película Gravity en su libro que lleva el mismo nombre y fue publicado en 1999.
Gerritsen exige el pago de 10 millones de dólares por daños y 2.5% de las ganancias en taquilla de la película dirigida por el mexicano Alfonso Cuarón.
La novelista no demandó a la productora por violación de derechos de propiedad intelectual, si no por no figurar en los créditos ya que New Line, la subsidiaria de Warner Bros, compró los derechos cinematográficos de la novela de 1999.
Según los documentos legales presentados en un juzgado de California, la autora busca que se incluya en la película la frase “basada en el libro de Tess Gerritsen”. La demanda de Gerritsen no es por plagio o vulneración de los derechos de autor, sino por incumplimiento de contrato, lo que significa que la autora cree que puede probar que Warner Bros tiene obligaciones directas con ella. La base de esta afirmación es que Katja era una filial propiedad de New Line Cinema cuando compraron los derechos de su libro y que, posteriormente, New Line fue vendida a Warner Bros.
La sinopsis del libro describe la obra así: “Una mujer médico/astronauta que se queda varada sola a bordo de una estación espacial después de que una serie de desastres maten al resto de la tripulación”. Aunque las similitudes con el guión que firman Alfonso Cuarón y su hijo Jonás son evidentes, la demanda, presentada ante el tribunal federal de California, no denuncia una infracción de los derechos de autor, sino que es una reclamación contractual derivada de una opción sobre la película que la autora vendió cuando el libro fue publicado.
La cinta, uno de los grandes éxitos cinematográficos, ha obtenido en taquilla más de 700 millones de dólares, y como responsables del guión figuran el director Alfonso Cuarón y su hijo Jonás Cuarón.
Por el momento, el estudio Warner Bros, uno de los mayores de Hollywood, no ha comentado sobre la demanda.












