El anuncio de que habrá elecciones anticipadas en Grecia si el Parlamento heleno no suma el quórum necesario para elegir como nuevo presidente del país al candidato de Antonis Samaras, el excomisario europeo Stavros Dimas, ha parado de golpe el rally de fin de año que estaban viviendo las bolsas europeas en general y el Ibex 35 en particular. El selectivo está perdiendo esta semana cerca de un 5% mientras que la prima de riesgo ha subido hasta los 123 puntos.
Las caídas son por lo tanto relativamente discretas y, además, no obedecen sólo a la situación de Grecia, el gran icono de la crisis en la Eurozona. Los últimos datos macro en China (la producción industrial de noviembre se ha situado por debajo de las expectativas, lo que alimenta el temor a una ralentización del crecimiento en el gigante asiático) también están impactando en los mercados.
¿Hasta cuándo y hasta dónde puede seguir afectando la crisis griega a España? “La primera gran cita es la semana que viene con la votación para elegir o no al candidato de Samaras. Si se produce la primera posibilidad, las cosas se calmarán. En el caso contrario, Grecia seguirá dando la lata. No tanto como en otros tiempos, pero seguirá despertando temor de forma intermitente”, asegura Nicolás López, de MG Valores.
En general, los expertos creen que el alcance del aumento de la tensión en Grecia será limitado. “Supone el retorno de una incertidumbre que parecía olvidada, pero el impacto en la actualidad puede ser mucho más limitado”, asegura Victoria Torre, que recuerda como “en los peores momentos de la crisis, había un saco en el que estaban metidos varios países, y cualquier noticia referente a Grecia salpicaba de forma inmediata a Portugal, España, aegándose un riesgo de contagio”.
Ahora, señala Torre, “se ha abierto una brecha positiva importante entre España y Grecia, siendo nuestro mercado uno de los beneficiados de unas mejores previsiones económicas para los próximos meses. De este modo, a pesar de la intranquilidad que está generando el auge de Syriza, el impacto por el momento está siendo moderado”.
Si el 17 de diciembre el Parlamento no elige a Dimas, el ruido volverá a los mercados. Pero los expertos ven el vaso medio lleno. “En el caso de que Syriza ganara las elecciones, los mercados periféricos como España volverían a sufrir y las primas de riesgo subirían hasta niveles de hace unos meses. Esta es la lectura más negativa. La buena es que después de tanto tiempo con líos en Grecia, los mercados harían incluso una lectura muy positiva si las cosas reventaran por algún lado”, explica Javier Barrio, de BPI.
Un punto de vista que comparte Victoria Torre. “En caso de que Syriza ganara y comenzara a dar la vuelta a las medidas de ajuste pactadas con Bruselas, volvería a reabrirse el debate sobre una hipotética salida del euro de Grecia, lo cual generaría ruido en el mercado, aunque pensamos que el alcance será limitado, teniendo además en cuenta que el peso del PIB de Grecia en la Eurozona es reducido”.
En lo que están de acuerdo todos los expertos es en que el impacto de Grecia sobre la economía de la Eurozona en general y de España en particular es muy limitado. El principal daño sería para los tenedores de acciones y deuda y acciones griegas. De momento, y salvo un repunte de la inestabilidad hasta altos niveles que nadie espera, la recuperación de la economía española parece totalmente a salvo.












