Miércoles 04 de Febrero, 2026 - México / España
Un vínculo entre México y el Mundo
Facebook Twitter Whatsapp

Petróleo barato quema las energías verdes


No sólo Rusia sufre con la caída del precio del petróleo en mínimos de hace cinco años. Mientras que los expertos de Morgan Stanley predicen que a lo largo de 2015, podría consolidarse por debajo de los 60 dólares/barril actuales, varias industrias comienzan a temblar. La que más, es la del fracking o gas esquisto. Los expertos coinciden en que con un barril por debajo de los niveles actuales, la extracción ya no es rentable.
En realidad esa es una de las principales explicaciones que se encuentran tras el desplome del 'oro negro'. Arabia Saudí, principal productor, quiere así defender su mercado. Inundando la economía de petróleo barato consigue frenar el avance del fracking, cuyo auge ha permitido que por primera vez desde la década de los 70, Estados Unidos vislumbre la independencia energética. Miles de pequeñas explotaciones, altamente endeudadas, podrían ser abandonadas en Norteamérica, si se cumplen las predicciones de crudo barato por largo tiempo.
La política de Arabia Saudí no es una buena noticia para la industria petrolera en general. Algunas explotaciones convencionales dejan también de ser rentables. BP y Gazprom, ya han previsto recortes de plantilla de cara a 2015. Los márgenes para ellas, se estrechan. Por su parte, la española Repsol, se considera  menos afectada porque tiene otras actividades, aunque la compañía ha reconocido que proyectos costosos, como el de las aguas Canarias tampoco serían rentables.
Pero las que serían verdadera víctima colateral de la “guerra del petróleo” son las industrias verdes. Así lo ve el diario Financial Times, que cita la bajada en la cotización de empresas como la danesa Vestas, productora de turbinas eólicas. También el gigante de la energía solar, la china Yingli Green Energy, sufre en  términos de cotización bursátil y ha bajado a mínimos de los últimos cuatro años.
Los expertos creen sin embargo, que se trata de un impacto a corto plazo y que las energías renovables sí tienen futuro. Es inevitable que ésta industria en la que la inversión se ha multiplicado por cuatro en  los últimos diez años sea la mejor apuesta a largo plazo.
La cada vez más clara  normativa en torno al cambio climático es  lento, pero acaba repercutiendo, así lo ven los analistas de Bloomberg. La semana pasada, Toyota comenzó a comercializar en Japón, su primer coche de pila de hidrógeno. Aunque no parezca el momento más idóneo, ahora que los carburantes también dan un respiro a los bolsillos de los ciudadanos, nadie cree que la coyuntura de hoy cambie una tendencia global en torno a las energías verdes que defienden la sostenibilidad del planeta.