El Día de Muertos es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Esta tradición es de las más famosas de México y se celebra el 2 de noviembre. Conoce los mejores destinos para celebrarlo.
Huaquechula, Puebla
Heredera descendiente de Cuaquechollan, en el municipio de Huaquechula se originan ofrendas monumentales de México. Impactan principalmente la magnitud de las ofrendas, mismas que alcanzan hasta los 4 metros de altura y se componen generalmente de 5 a 9 niveles. Con estos monumentos se honran a los muertos en los oficios funerarios de la catolicidad.
Pátzcuaro, Michoacán
De acuerdo a la creencia del pueblo, el primero de noviembre se dedica a los que murieron siendo niños. El día dos se dedica a quienes fallecieron en edad adulta. En esta festividad participan tanto los grupos mestizos, como los campesinos, urbanos y comunidades indígenas.
Huasteca Potosina, San Luis Potosí
Aquí esta festividad se conoce también como el Xantolo. Los locales usan esta palabra y tiene como origen el término latino de sanctorum o santo. En la Huasteca esta festividad tiene tanto arraigo que incluso está por encima de la Navidad. El 1 de noviembre se realiza una velación con alabanzas y rezos para prolongar la convivencia durante la noche. Al día siguiente, se lleva las ofrendas y se adorna con flores las tumbas de los panteones.
Aguascalientes, Aguascalientes
Aquí se hace el Festival de Calaveras, que es una celebración realizada a finales de octubre e inicios de noviembre con el propósito de conservar las tradiciones de culto a los muertos. También se rinde homenaje al ilustre dibujante y grabador, José Guadalupe Posada, nacido en esta ciudad. Este festival se ha enriquecido con el paso del tiempo. Se lleva a cabo en la Isla San Marcos, donde por 10 días el misticismo de esta fecha se materializa.
Huamantla, Tlaxcala
El Día de Muertos es una tradición muy arraigada en esta parte de Tlaxcala. Los colores hacen que todo cobre vida, el aroma de incienso, a guayaba y a flores perfuman el ambiente. Se celebra desde el 28 de octubre hasta el 1 de noviembre, donde a lo largo de la madrugada, la gente convive con sus difuntos a través de rituales y costumbres que han perdurado por cientos de años.
Oaxaca, Oaxaca
Aquí la celebración comienza desde semanas atrás. Las panaderías, los campos de cempasúchil y las chocolaterías desbordan de olor la ciudad. Es común encontrar altares con largas telas blancas, papel picado y alrededor, no puede faltar el mezcal. Desde el 31 de octubre se comienza celebrando con la bebida de los dioses: el nicuatole y tejate. El 1 se festeja a los niños, por lo que es común encontrarse con dulces, y el 2 a los difuntos adultos.
Ciudad de México
Aquí hay para escoger. Uno de los atractivos principales es el desfile de la ciudad. Aquí se ven catrinas, carros alegóricos y calaveras monumentales que recorren el Paseo de la Reforma con dirección al Zócalo. Ya ahí, se realiza una mega ofrenda con catrinas colocadas en la Plaza de la Constitución caracterizadas de migrantes, que rinden homenaje a aquellos que han perdido la vida en su recorrido.
Con información de: Pátzcuaro, Revista Buen Viaje, México Desconocido, Festival de Calaveras, El Universal, Vive Oaxaca y Excélsior.


















