México es un lugar favorecido por la naturaleza y se puede llegar a considerar el tercer país con mayor biodiversidad en el mundo.
De ahí que una parte fundamental en el análisis del impacto sociocultural del desarrollo turístico es la naturaleza, de todos los ecosistemas reconocidos, la mayoría se encuentran en nuestro territorio.
Esta diversidad biológica es el resultado de notables variaciones en su topografía y en su clima, lo que crea este riquísimo mosaico de diferentes condiciones ambientales.
Hay que imaginar que en el transcurso de la historia natural de México, se han sucedido procesos drásticos que han dado como resultado casi todos los tipos de ambientes naturales que se conocen sobre la tierra, el conocerlos y ser parte de ellos nos invita a conocer México desde otra perspectiva, una que está estrechamente relacionada con saber quiénes somos.
Las plantas y animales, al formar parte del medio ambiente, son producto de una interacción de millones de años. Por su posición geográfica intermedia en el Continente Americano, en México viven especies de origen boreal que comúnmente habitan las frías regiones montañosas (Baja California, Baja California Sur, Sonora, la Sierra Madre Occidental conformada por los estados de Sonora, Chihuahua, Sinaloa, Durango, Zacateca, Nayarit y Jalisco; por mencionar algunos y de tipo tropical, que por lo general viven en las porciones bajas de climas cálidos.
El arte popular de un pueblo, está determinado por su medio ambiente, pues se realiza con materiales naturales de la región.
De esta manera, la extraordinaria Biodiversidad de México es un factor determinante para que la creación de los artesanos alcance la riqueza y belleza por la cual está considerado como uno de los más importantes del mundo.
En la actividad artesanal se evidencia el vínculo entre diversidad cultural y biológica. El artista es quien descubre en la naturaleza los materiales que pueden convertirse en obras de arte. Se inspira en sus formas y atrapa sus colores.
Desde las altas montañas hasta las costas, en las selvas secas y lluviosas, en los desiertos y en los bosques, así como en las riberas de ríos y lagunas, el hombre ha sabido aprovechar los recursos de la naturaleza para crear arte.











