Los antecedentes prehispánicos de Coyoacán dieron lugar a su nombre de origen náhuatl que significa “lugar de los coyotes”.
La historia del barrio dio inició cuando el conquistador español Hernán Cortés convirtió el centro de Coyoacán en la sede del primer gobierno novohispano en México.
Entrada la época del Porfiriato, artistas e intelectuales renombrados establecieron su residencia en las casonas coloniales del barrio, que hasta la fecha, sigue siendo uno de los lugares con mayor actividad cultural y artística de la capital.
Si hay algo que caracteriza a este barrio capitalino, es su enorme riqueza histórica y cultural, además de su relevante oferta de servicios. Un ejemplo de ello lo tenemos en su centro histórico, el cual ostenta elegantes inmuebles, edificios sacros plazas hermosas, jardines, y una popular plaza comercial.
Coyoacán es una de las áreas de la Ciudad de México en donde más se hace patente la heredad colonial que tiene la urbe capitalina. Y es que, de ser solo un pueblo más ubicado en la periferia de la ciudad, actualmente se halla integrado por completo a la misma, pero sigue preservando todavía su ambiente tradicional, su mexicanidad inherente. Lo anterior, aunado a sus encantadoras plazas, casonas y calles, ha sido cautivador para muchos artistas y literatos, que han hecho de este Barrio Mágico Turístico su lugar se residencia. De allí que en general, Coyoacán desprenda un permanente aire de intelectualidad que se agradece y se disfruta.
Hoy en día, recorrer Coyoacán es una verdadera delicia, puesto que, al transitar por calles como Francisco Sosa, se puede percibir el plácido ambiente que aún caracteriza a esta zona de la ciudad, con sus construcciones pintadas de alegres tonos, sus cafés en donde se charla acerca de arte o de poesía, sus varios centros culturales, abiertos para todo el público y todos los detalles que hacen de este mágico barrio una alternativa insuperable para un paseo de fin de semana.
Uno de los sitios más recomendables para conocer en el marco de un recorrido por Coyoacán, es la Parroquia de San Juan Bautista. Fue construida en 1528 y con ello fue de las primeras que aparecieron en la Nueva España. Tiene una fachada sencilla y sobria trabajada en cantera, un soberbio campanario de cuatro cuerpos y una fuerte torre octagonal.
De entre tanto que tiene para ofrecer Coyoacán, recomendamos visitar la Casa del Indio Fernández. Se ubica detrás de un muro de roca volcánica en una de las calles menos transitadas de este barrio mágico. Por muchos motivos es una de las construcciones del siglo XX más interesantes de toda la Ciudad de México. Allí, los visitantes pueden observar una vasta colección de fotografías del cine de la época de oro en México y muchos otros objetos relacionados con la vida del cineasta y actor Emilio Indio Fernández.











