Una de las orquestas más prestigiada del mundo, cerró ayer su visita a la Ciudad de México en el Auditorio Nacional. La orquesta Mariinsky bajo la dirección de Valery Gergiev, quien la dirige desde 1988, sedujo a los asistente con un programa que incluyó piezas de Aleksandr Borodín, Piotr Ilich Chaikovski e Ígor Stravinsky.
Para el Concierto para piano y orquesta núm. 1 estuvo presente Sergei Redkin, quien fue ganador del III Festival de pianistas jóvenes. Con una ejecución que sorprendió a cada momento por su destreza y precisión, el público ovacionó al joven nacido en Krasnoyarsk al terminar su participación de 40 minutos.
Cabe destacar que La Orquesta del Teatro Mariinsky es uno de los ensambles musicales más antiguos y de mayor tradición y prestigio en Rusia. Sus orígenes datan de inicios del siglo XVIII.












