Hoy es el sitio turístico por excelencia con espacios monumentales como el Hotel Cultura Manor.
Las ciudades se conocen y descubren a través de sus barrios, espacios que develan muchos de los orígenes de la metrópoli, sus transformaciones y hasta perspectivas de futuro. Son estos lugares los que transmiten identidad y pueden enamorar a sus visitantes, son el color y el sabor que puedes experimentar como turista.
Uno de estos sitios es La Mariscal, barrio emblemático ubicado en el centro-norte de la ciudad, que se conformó a mediados del siglo XX como un concepto urbanístico que dejaba atrás el modelo virreinal del Quito antiguo. Una concepción distinta de los espacios público y privado se abrió camino, los primeros pasos hacia una dinámica territorial más compleja y, sin duda, atractiva.
Una de las primeras familias que se mudó a esta zona fue la Jijón Larrea, quienes construyeron La Quinta Circasiana en 1890, en terrenos comprados a la comuna indígena de Santa Clara de San Millán. Esta mudanza es ejemplo del desplazamiento social desde el Centro Histórico de Quito hacia otros espacios que poco a poco construyeron lo que hoy es la metrópoli. Vista a la distancia, una
transformación constante y definitiva que hoy cautiva a los turistas.
Pero volvamos a la historia de este fascinante barrio, en 1918 La Mariscal adoptó la idea de una «ciudad jardín», estilo europeo caracterizado por la construcción de hermosos y amplios espacios verdes en las propiedades de la zona, tomando el nombre de Ciudadela Antonio José de Sucre.
Los hermanos César y Carlos Mantilla Jácome construyeron el Hipódromo Nacional en la Avenida Colón y así empezó a organizarse esta zona con pequeños palacios, castillos y chalets de familias adineradas. El Centro Histórico dejó de ser el espacio de vida y convivencia para irse “a las afueras, a la periferia, a los suburbios”.
Ya para los años cincuenta se dio prioridad a la construcción de nuevas casas de estilo Art Deco, que influyeron para levantar los primeros edificios en el sector y convertirse en un área comercial y turística. Es decir, tomó forma en la parte habitacional y, también, en los servicios enfocados a la cultura, la gastronomía, la educación y hotelería.
Con todo lo anterior, La Mariscal se constituyó como un barrio que concentra muchísima historia y cultura quiteña, por lo que es el sitio idóneo para visitar y descubrir múltiples lugares de interés. Uno de ellos corresponde al Museo Abya Yala (@AbyaYalaed), que exhibe elementos y piezas arqueológicas y etnográficas del país.
De igual manera, el Museo Nacional del Ecuador (@MuseoNacionalEcuador) que contiene la producción más selecta de artistas plásticos, con alrededor de 800 esculturas, pinturas, dibujos, grabados y fotografías. Es un espacio que permite al turista descubrir las múltiples facetas y expresiones artísticas, políticas, económicas y sociales de lo que hoy conforman el Ecuador.
Por otro lado, puedes encontrar la Casa de la Cultura Ecuatoriana (@casadelacultura) la institución más importante e influyente de la cultura y las artes del país, que de la mano del ilustre periodista quiteño Benjamín Carrión y el apoyo del expresidente ecuatoriano Carlos Arroyo del Río inició sus trabajos en 1944.
Tu visita además debe incluir el Centro Cultural Benjamín Carrión, lugar que promueve la palabra y las letras, así como el Archivo Histórico y Biblioteca del Museo Nacional, que conserva la memoria histórica del país, sin duda un conjunto de espacios extraordinarios en Quito.
Si te interesa el teatro y el cine independientes, debes visitar “El Útero” (@eluteroespaciosociocultural), espacio multidisciplinario, así como el Microteatro UIO (@microuio). También vale la pena que conozcas La Galería Kingman (@kingmangalería) que recoge y proyecta la vida y obra del gran maestro ecuatoriano del siglo XX Eduardo Kingman, el Pintor de las Manos.
El complemento ideal de tu recorrido por La Mariscal está en los sitios donde puedes probar la comida y comprar las artesanías quiteñas y ecuatorianas, como la Galería Ecuador Gourmet, centro en el que podrás saborear platillos típicos, Chocolate Fino de Aroma, Café de Origen, Miel, artesanías, joyería, tejidos, entre muchos otros productos locales de altísima calidad y originalidad (@galeríaecuador); y el Mercado Artesanal (@GoRaymi), uno de los mayores referentes de productos locales, el lugar idóneo
para buscar un recuerdo único de la ciudad, tejidos con vivos colores, prendas bordadas, tapices, pinturas, sombreros de Paja Toquilla, bolsos y joyas con una infinidad de diseños; además de collares elaborados con semillas especialmente traídas de la Amazonía ecuatoriana e instrumentos musicales como quenas, rondadores y ocarinas.
Un lugar lleno de vida, tradición, cultura nacional. Pero la historia de este barrio también se muestra intacta en varios edificios patrimoniales, uno de ellos convertido en el extraordinario Hotel Boutique Cultura Manor (@culturamanor), sede original del club
más antiguo y prestigioso de la ciudad y donde la elite se congregaba para platicar y discutir de negocios y política. Hoy está listo para recibirte, proponiendo un estilo, diseño y decoración que fusionan las escuelas de arte de Quito y Florencia. Un espacio emblemático y referente de lo que significa y es La Mariscal de Quito.
Esta residencia construida en la época post Colonial tardó siete años en su reconstrucción debido a la multiplicidad de detalles originales que se debían recuperar y restaurar. Sus fachadas de paredes blancas con dos pisos de altura, coronadas con torres, el tradicional techo de teja verde y una gran terraza permiten vivir la experiencia de un barrio con mucho sabor, tradición y elegancia.
Cientos de anécdotas y recuerdos existen en la arquitectura y diseño de esta mansión, una de ellas cuenta toda la tecnología que se usó para trasplantar diez palmas de Quito, con 14 metros de altura, para colocarlas intactas en el jardín que rodea este lugar.
Las paredes de este hotel están decoradas con pinturas del artista cuencano Fausto Merchán, además de la Virgen de Quito y el Ángel de la Anunciación, del pintor renacentista Sandro Botticelli. En la entrada principal se ubica una lámpara originaria de Hungría, artefacto que, por cierto, sobrevivió dos guerras mundiales. Su impresionante biblioteca posee alrededor de 4 mil libros a disposición de sus huéspedes, quienes pueden llevarlos y canjear por otros.
Esta casona ha recibido varios galardones, entre ellos, el Premio de Arquitectura Ornamental en el lejano 1933, el Mejor Proyecto Turístico de Quito en 2015, la Mejor Restauración en 2017 y el Ecuador’s Leading Boutique Hotel en 2018 por los World Travel Awards. Reconocimientos que demuestran la belleza de la construcción y los esfuerzos por preservarlo y convertirlo en un hotel ícono de Quito.
Cultura Manor está ubicado donde termina la ciudad vieja y nace la moderna, a pocos pasos de todo cuanto ocurre en arte y cultura en Quito, en el epicentro de La Mariscal. Así puedes descubrir la ciudad y vivir este barrio, teniendo como punto de arranque el Cultura Manor, y entender ese proceso histórico, económico y urbanístico que transformó e hizo de Quito una metrópoli excepcional, rica, variada, divertida, sorprendente, exquisita, muy atractiva, en una palabra: cosmopolita.
Para más información contactar a:
César García Pavón
[email protected]
(+52) 55 55 43 30 59
Más información en el sitio web:
http://quitotravel.ec














