Hoy tenemos una nueva imagen del hombre y exige que la ética sea proporcional a ésta. Por eso se habla de un renacimiento de la ética y su trabajo primordial debe ser intercultural, para que de esta manera pueda establecer correspondencias entre las diferentes sociedades y sea la forma de ver esta realidad multidimensional que es el hombre actual, aseguró el filósofo Evandro Agazzi.
En su conferencia magistral titulada “Una visión multilateral de la persona para el diálogo intercultural”, con la cual se inauguró el Congreso Internacional de Ética y Ética Aplicada: la Filosofía moral frente a los desafíos de la interculturalidad, en la Universidad Anáhuac, agregó que esta nueva imagen del hombre no se tenía hace 50 años. “En ese tiempo no se había descubierto el código genético y la tecnología y ciencia avanzaron tanto que ahora el mundo es algo global. Es ahí donde debe haber un renacimiento de la ética que abarque con su trabajo esta nueva dimensión del ser humano”.
Ya no vivimos en los tiempos de Aristóteles, sino tenemos que darnos cuenta de estas conexiones entre las diferentes culturas, cada una con su propia fuerza y características, añadió el también Presidente de la Academia Internacional de Filosofía de la Ciencia.
Por ejemplo, las culturas occidentales tienen ciertas dimensiones biológicas y tecnológicas y otras culturas tienen las propias. “Es ahí donde el trabajo intercultural de la ética debe estar para acercar a los individuos”.
Sin embargo, alerta que en este tiempo hay un riesgo. “Hoy la técnica está en primer plano desplazando al hombre y, por tanto, la humanidad tiene que encontrar un punto de contacto entre el desarrollo científico y tecnológico, del cual vivimos, y la exigencia ética que nunca se puede sacar del alma del ser humano”.
En ese sentido, también habló del concepto amor y dijo que su característica es que no requiere reciprocidad. Un individuo puede pensar por qué debería preocuparse por las generaciones futuras, si nada han hecho por él. Con esta reflexión, dijo Evandro Agazzi, no podríamos lograr una ética ambiental o de otro sentido para el bien de los otros.
Por su parte, el coordinador del Centro de Investigación en Ética Aplicada y Valores (CIETAV-AXIOS), Rafael García Pavón, señaló que en estos momentos estamos en la encrucijada en la que por un lado nuestra conciencia moral exige reflexión, y nuestros contextos prácticos atención sin reflexión.
“Es esta la encrucijada que denota la necesidad y la actualidad de un pensamiento ético como filosofía moral, pero que atienda la diversidad de las lógicas de estos asuntos prácticos, tratando de buscar una reunificación con un sentido humano trascendente”, agregó.
A la inauguración del congreso internacional, que seguirá hasta el 10 de octubre, asistieron Nora Ricalde Alarcón, directora de la Facultad de Humanidades y Olivia Núñez Orellana, coordinadora de Investigación, Centros y Cátedras de la Facultad de Humanidades.











