La primera vez que Paul McCartney llegó a la cima de la popularidad con un disco propio fue hace 48 años. La última vez que lo había hecho fue hace 36. Para sorpresa del mundo, ahora, a sus 76 años de edad lo ha vuelto a hacer. Egypt Station, su más reciente disco se ha colocado en la cima de popularidad, con un material cuya identidad poco tiene que ver con Los Beatles.
La primera ocasión que Paul sacó un disco de solista se convirtió en un escándalo. El último disco que grabó junto a The Beatles fue Abbey Road, aunque en 1968 habían trabajado en el disco Let it be, cuyo lanzamiento se prolongó hasta 1970 cuando la banda llegó al consenso de lanzarlo como una forma de anunciar su desintegración. Pero Paul McCartney no tuvo la paciencia.
Ya habían anticipado su despedida con una presentación en vivo desde la azotea de Apple Records, con temas inéditos que sólo ellos sabían que eran los últimos que el público escucharía directamente. Los cuatro Beatles sabían que su relación ya era insostenible y acordaron que Let it be saldría al mercado en mayo de 1970, pero en abril salió publicado McCartney, disco debut solista con canciones como “The lovely Linda” y “Maybe I’m amazed”.
El disco, además de las canciones, contenía una suerte de ‘autoentrevista’, donde se refiere a la experiencia de grabar solo y la posibilidad de reunirse con The Beatles: “No sé si la ruptura es temporal o definitiva”, lo cual fue interpretado por la prensa como una renuncia por parte de McCartney. Lennon, indignado, llegó a declarar a los medios: “Paul no se fue, yo lo eché”.
A fines de 1970, la disputa encontró un cierre en tribunales, donde la banda fue disuelta tras una serie de negociaciones y trámites varios que terminaron con la sociedad que McCartney, Lennon, Harrison y Starr habían conformado. Desde enero de 1975, The Beatles dejó de existir en los documentos y de hecho.
McCartney, más allá del cuarteto de Liverpool, aún tenía mucha historia. De entrada el disco debut que llevaba su nombre fue duramente atacado por la prensa pero al mismo tiempo se convirtió en una obra de culto, pues “Maybe I’m Amazed” se quedó por tres semanas en primer lugar de popularidad. Era un disco intimista, casi acústico, que el músico grabó durante un periodo de depresión y confusión después de que John Lennon anunció durante una reunión privada en septiembre de 1969 que quería abandonar The Beatles de forma definitiva.
El segundo disco fue Ram (1971), entonces Paul ya no estaba tan solo. Su esposa Linda McCartney fue su socia musical, y en general el disco fue el principal precedente para la conformación de The Wings. Este disco incluyó temas como “Uncle Albert/Admiral Hasley” y “Too Many People”, este último en el cual Lennon se quejó de percibir referencias explícitas hacia su persona.
El 13 de septiembre de 1971, el día que nació su hija Stella McCartney, supo que su nueva banda llevaría por nombre The Wings, acompañado de Linda, Denny Seiwell y Denny Laine, una de sus facetas más importantes, aunque con el disco inicial Wild life (1971), la prensa especializada desquitó su enojo por la ruptura de The Beatles y lo catalogó como uno de sus peores trabajos, aunque ahora se le recuerda como disco impecable, sobre todo por su lado B. En el material había canciones como “Wild Life” y “Dear friend”.
Los discos posteriores fueron mucho mejor recibidos: Red Rose Speedway (1973) solidificó el proyecto con temas como “My love” y el sorprendente midley final “Hold Me Tight/Lazy Dynamite/Hands of Love/Power Cut”; Band of the run (1973, grabado en Nigeria) llegó a la cima con hits como “Band of the run, “Jet” y “Let me roll it”; se mantuvo con Venus and Mars (1975), Wings at the Speed of Sound (1976) y London Town(1978), que contenía “Mull of Kintyre”, que superó al single más vendido de todos los tiempos, hasta ese momento: “She loves you”.
Posteriormente algo se rompió en la banda y algunos miembros salieron y los nuevos no pudieron adaptarse al ritmo que se llevaba. Back to the Egg (1979) fue la caída de The Wings. La prensa destrozó el disco y Paul salió para retomar su historia en solitario con McCartney II. En medio de su etapa de Wings destaca el lanzamiento del álbum debut, Thrillington, lanzado por un tal Percy Thrills Thrillington que nunca existió, pues Paul lo lanzó con un seudónimo. También fue disco de culto.
Paul regresó a la cima de la mano de su viejo productor en Los Beatles, George Martin con el lanzamiento de Tug of war (1982), en el que el asesinato de John está presente en “Here Today” y hay una linda unión con Stevie Wonder que reluce en “Ebony and ivory”. Con temas que no se incluyeron en ese álbum llegó Pipes of the peace (1983), en la cual brillaron los dúos que hizo con Michael Jackson en “Say say say” y “The man”. Un nuevo tropiezo en su historia se dio con Press to play (1986) y luego se revitalizó un poco con Flowers in the dirt (1989), que le dio pie a una nueva alianza con Elvis Costello.
En los años 90 diversificó sus intereses musicales, que llegarían incluso a la música clásica. En 1991 estrenó en la catedral de su ciudad natal su primera composición, el Oratorio de Liverpool para orquesta y coro. Entre 1994 y 1995 se reunió por primera vez con sus excompañeros Ringo Starr y George Harrison en un estudio de grabación; ese último año se reconcilió con Yoko Ono, la viuda de John Lennon, que había sido asesinado por un perturbado en 1980.
Finalmente está el Paul del nuevo milenio, que comenzó con Driving Rain (2001), una obra magistral que no se pudo consolidar a nivel comercial; luego la obra maestra Chaos & creation in the backyard (2005) y no menos aplaudible Memory Almost Full (2007). New (2013) también tuvo una gran recepción pero ahora Egypt Station es la joya de la corona en su histórica trayectoria.












