Sólo un 25 por ciento de las explotaciones agrícolas y ganaderas de Menorca realizan controles sobre su consumo de agua, en el 40 por ciento la energía proviene de la electricidad y el 50 por ciento carece de la tarifa de discriminación horaria.
Estos son los resultados de la encuesta realizada y demuestran que el sector de las energías renovables y la sostenibilidad en el ámbito rural están desatendidos, según han indicado los participantes en la jornada de sensibilización.
En ella han intervenido el director general de Industria y Energía del gobierno balear, Jaime Ochogavía, y el consejero de Economía y Medio Ambiente del consejo de Menorca, Fernando Villalonga.
“Las condiciones ambientales y geográficas que tiene Menorca constituyen la fórmula para que se pueda abastecer con renovables“, han indicado, razón por la que respaldan la implantación de ese tipo de energías en el sector rural.
Propuestas ecológicas
Entre las medidas que se pueden realizar sin coste se ha apuntado comprobar la tarifa eléctrica y la potencia contratada, hacer un control de gastos y trasladar el consumo de horas punta a otras frecuencias horarias con menor coste.
Con un coste de hasta 1.000 euros, se puede instalar un variador en la ordeñadora y bombillas de bajo consumo, y con hasta 4.000 euros, instalar un bombeo solar o paneles fotovoltaicos por autoconsumo.
En julio de 2013 se firmó un convenio entre el consejo menorquín y el gobierno central por el cual la isla recibía 113.710 euros para desarrollar actuaciones relacionadas con las energías renovables y la sostenibilidad en el ámbito rural.











