La presidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf, levantó ayer el estado de emergencia impuesto para controlar el brote del ébola en el país, pero dijo que sigue la lucha contra la enfermedad, que ha dejado 5 mil 160 muertos en África Occidental.
“Hoy podemos estar orgullosos de los progresos logrados. No voy a extender el estado de emergencia. Pero esto no significa que la lucha contra el ébola haya terminado”, aseguró Johnson Sirleaf en un discurso a la nación.
La mandataria indicó que se ha avanzado lo suficiente para levantar las medidas de emergencia, en virtud de la cuales se cerraron escuelas y mercados, se prohibieron reuniones públicas y permitieron al gobierno restringir los movimientos de las personas, lo que ahora ya se podrá hacer.
VECINOS. Según las declaraciones de la gobernante, “Liberia no puede ser declarada libre de ébola hasta que nuestros vecinos también lo estén. Esto significa que no se puede bajar la guardia ni podemos darnos el lujo de reducir nuestra vigilancia”.
Aseguró que ahora empieza una cuenta regresiva de 21 días para cumplir el objetivo nacional de “cero nuevos casos”, según el periódico local The New Dawn.
ANTECEDENTE. Además, la presidenta explicó que se mantendrá el toque de queda hasta la medianoche, aunque no se aplicará en las zonas próximas a puntos de acceso y fronteras. El pasado 6 de agosto, Liberia decretó estado de emergencia para adoptar “medidas extraordinarias” para contener el ébola en el país, donde más de 2 mil 700 personas han muerto.











