Punta del Este, es el edén para deseos insumisos. Punta del Este, es el centro turístico más importante de Sudamérica, es uno de esos privilegios celestiales. Se encuentra ubicado al sureste de Uruguay sobre una península que le da su nombre. Sus playas se dividen en Mansa sobre el Río de la Plata; y Brava del lado del Océano Atlántico. La primera presenta casi siempre mareas muy calmadas, mientras que la segunda tiene a su favor los vientos y corrientes procedentes del Atlántico, lo que provoca oleajes impetuosos.
A mediados del siglo XX, la ciudad empezó a ser visitada por gente adinerada de Buenos Aires y Córdoba que ya no encontraba entretenimiento en la ciudad ribereña de Piriápolis y mucho menos en Mar del Plata. A partir de ese momento se convirtió en un balneario exclusivo y paradisíaco, no sólo para los argentinos, sino también para
los brasileños, paraguayos, chilenos y uno que otro europeo.
Además de contar con una amplia gama de hoteles y restaurantes de primer nivel, dos aeropuertos y un puerto de yates que acoge a 500 embarcaciones, Punta del Este ofrece la tranquilidad de sus playas, los paisajes majestuosos y una vertiginosa vida nocturna con un amplio abanico de opciones.
La isla con capitán
La Isla de Gorriti es uno de los paseos ineludibles. Su figura es clave en la fisonomía del balneario. El agua cristalina y azul se suma a algunos vestigios históricos poco conocidos, ya que desde los albores del siglo XVI piratas y navegantes de diferentes tierras arribaron al Río de la Plata y muchos de ellos desembocaron en esta isla.
La posición estratégica de este lugar despertó el interés de españoles y portugueses en su lucha por el reparto del nuevo mundo. A mediados del siglo XVIII fue enviado como prisionero el Capitán Francisco Gorriti, acontecimiento que poco a poco iría imponiendo el nombre actual.
El Mercado de los Artesanos es otro encuentro mágico en Punta del Este. Desde las gitanas que predicen la buena fortunas con sus coloridos vestidos hasta los artesanos que ofrecen artículos tanto para el cuerpo como para el hogar. Si quieres cumplir con los rituales del buen viajero, este tianguis es obligado. A partir de las cinco de la tarde abren sus puertas a diversos locales que contienen todo tipo de prenda ya sea en lana o hilo, así como joyería y artículos para el adorno personal.
Una vez entrada la noche, el mercado es acompañado por artistas callejeros que aprovechan al público visitante para demostrar sus diferentes habilidades. Músicos, payasos, actores y los "performances" más extravagantes, hacen de este sitio un punto de encuentro turístico
Desde la punta hasta el este
No importa cómo pretendas conocer estas tierras. Lo importante es estar, disfrutar y encontrar aquellos espacios en donde la vida tiene razón de ser. Si la vida está en otra parte, seguro es en lugares como éste. No sólo la comodidad y el desahogo están garantizados, sino también la riqueza natural y cultural que permite hacer de nuestro viaje una experiencia completa.
Pero si eres de los que buscan la diversidad, Punta de Este puede resultar un recorrido extraordinario.












