Su reciente participación en cine, teatro y en la primera serie original de Netflix “Club de Cuervos” como el jugador brasileño de fútbol, ha hecho que Gutemberg Brito se expanda como actor, empresario y director general de Corazón Compañía Creativa, la empresa donde combina y gestiona un sinfín de proyectos artísticos y culturales.
Cuando conocí a Gutemberg y empezamos a platicar fue muy interesante descubrir un ser muy completo, mucho más que un actor únicamente, su historia de pequeño, cuando salió de Brasil rumbo a España, hasta cuando decide quedarse en México y todo lo que ha hecho a lo largo de estos 20 años lo hacen un actor y un emprendedor muy completo además de un gran ser humano y “brasileñomexicano” de corazón.
¿Cómo emprendes con Corazón Compañía Creativa?
Surge como una respuesta a la muerte, después de que mi mamá muere, me doy cuenta que la vida se pasa rápido y hay que tomar acciones con velocidad.
Cuando me enfrento con la muerte, me dije “Quieres actuar, bailar, hacer algo, quieres hacer proyectos pues levanta tu propia compañía y hazlo ya”.
El Muro en 2010 fue el primer proyecto de danza y teatro que habla de los muros emocionales que vamos levantando en nuestras vidas, dentro de nuestras relaciones interpersonales, por lo que el proyecto fue muy completo ya que incluía además de lo artístico, lo personal al explorar esta parte humana.
Tenemos como objetivo al menos llevar a cabo un proyecto al año.
“No tengo miedo de arriesgar, arriesgo”. Estoy en una etapa de arriesgar en nuevos proyectos, encontrar fondos para los proyectos de la compañía y no ha sido fácil encontrar los apoyos, pero ahí están, es sólo tomar acción y arriesgar.
¿En qué momento está Brito actualmente?
Ha sido un año muy brillante para mi, de muchas respuestas, estoy muy contento con las cosas que han pasado, en cine con la película “Gloria”, en escenarios con el Festival Cervantino, con una producción de la UNAM, Humboldt México para los mexicanos.
Y en televisión, el entrar en contacto con Netflix ha ampliado mi manera de ver y levantar mis proyectos, aprendiendo de cómo produce uno de los grandes. Y como una buena idea, cualquier empresa inteligente la va a comprar sea pública o privada.
Soy mas exigente de lo que parece, conmigo mismo, estoy agradecido por la calidad de los proyectos en los que he colaborado y hoy puedo darme el lujo de decir no a proyectos que no me interesen o no me vayan a dejar algo.
¿Por qué actuación, teatro?
El Teatro es la base de cualquier tipo de actuación, tuve la suerte de haber estudiado ballet clásico cuando aún vivía en Brasil, inicié ya grande a los 18 años, pero salí de ballet porque el teatro me jaló cuando conocí a un grupo de actores y el teatro me envolvió.
Cuando hice mi primera obra de teatro me pareció una cosa extraordinaria, me parece una disciplina que contiene muchas otras disciplinas y me encantó.
También me desarrollé mucho en temas de desarrollo humano y al combinarlo con el arte y la actuación me di cuenta y estoy convencido de que “Un actor que sabe de sí mismo, va a ser un actor que tenga más posibilidades de llevar personajes mas complejos.”
¿Cómo llega Brito a México?
Llegue a México por una invitación de paso a Barcelona, al salir de Brasil iba a practicar más el español por unos meses en México.
Viaje por 2 meses al sureste mexicano, “error porque ya no me quise ir”, recorrí Oaxaca, Campeche, Chiapas hasta Yucatán con un amigo que buscaba locaciones para cine, parando en pueblitos y comiendo de lo mejor, quede encantado y enamorado de México.
Regresando de ese viaje apliqué en la UNAM al centro de enseñanza para extranjeros, me metí a tomar un taller a Casa del Teatro y me enamoré, me invitaron a hacer una audición para entrar y pensé que era muy difícil al ser la escuela más exigente e importante, sin esperar quedarme apliqué solo por probar y al final me quedé. Pero nunca pensé que si entraba ya no me iría a España y entonces decidí quedarme en México.
Estuve 4 años en la escuela, “esos años tendrían que ser toda otra entrevista para platicarte todo lo que pasó y viví en ese tiempo, pero fue una experiencia increíble.” Comenta Brito
¿Cómo ves el arte, la cultura, el medio artístico en Brasil y por supuesto en México?
En Brasil hay un “boom” muy fuerte, es un país que no depende tanto de otros como de sí mismo, aunque claro que hay una fuerte referencia de Estados Unidos.
Los artistas salen del país, aprenden y regresan a implementar lo que aprendieron, hay mucha influencia y mezcla, como la japonesa en Sao Paulo, que es fuera de Japón la comunidad más grande de cultura japonesa.
Un problema grande es la falta de educación que tiene que ver con la base, con el núcleo principal que es la familia, hay que pensar, cuestionar las ideas de nuestros padres, poner en duda, levantar la mano y reflexionar si lo que estamos haciendo es lo mejor.
Toda mi etapa creativa y profesional ha sido en México, mi realidad artística es de México, la formé aquí realmente.
¿Cuáles son tus proyectos actuales?
En Corazón Compañía Creativa ahora estamos buscando inversionistas para varios proyectos, hay varios proyectos sociales más allá del teatro como “Elisa sin hot cakes” para niños de 8 años.
Otro es “Dolores con sus 2 amores” un proyecto para teatro basado en México en 1940 dentro del contexto de la segunda guerra mundial.
Tengo proyectos locales, en la colonia Roma, otro que tiene que ver con el holocausto, un tema que me mueve, me inquieta y me gustaría dedicar tiempo.
Hay una invitación para participar en una obra de teatro comercial, es una propuesta muy interesante que pienso tiene que ver con la participación que estoy teniendo en Netflix.
¿Qué sigue para Gutemberg?
Afortunadamente he dedicado mucho tiempo a proyectos de actuación pero quiero enfocarme en dirigir y dedicar tiempo a la Compañía para desarrollar todos los proyectos en puerta.
Quiero como actor hacer más cine, me parece una maravilla ver el trabajo de un buen director y un buen equipo, en mi experiencia no solo el director sino todo un equipo te cobija, permite que hagas tu trabajo y se va tejiendo cada escena.
Sophie Alexander-Katz, decía “es que en el cine tu ojo es tamaño de tu cara se ve todo lo que estás pensando” y esa fue parte de mi experiencia con el director Christian Keller, fue extraordinaria, no había prisa, me dieron mi lugar y me quedé con muy buen sabor de boca, así que quiero hacer más cine.
Quisiera trabajar con directores brasileños también.
Yo organizo un ciclo de conferencias “Abriendo la puerta” soy una persona inquieta y no me gusta ir solito, creo que la comunidad teatral podemos estar más unidos integrados ser mas generosos, amorosos tener mas humildad para preguntar "¿que te pareció?" y recibir la crítica constructiva.
Nos hace falta confiar “aunque el horno no esta para bollos” pero no podemos decir que no tenemos que insistir en la confianza, sino para que hacemos teatro, cuál es el sentido si no confiamos como comunidad.
“Necesitamos poder decir cosas mas bellas, ver las cosas padres que hay, jugar a ver lo positivo, siempre hay un aspecto positivo y si no lo hay es porque tú no la estás logrando ver”.
Facebook: Gutemberg Brito
Twitter: @gutemberg_brito












