La gastronomía tabasqueña es el reflejo fiel del suelo y agua de Tabasco, de la creatividad e inventiva de sus habitantes, demostrando plenamente en la mesa internacional con la invención del chocolate, cuya elaboración continua siendo básicamente la misma que se practicaba en el Tabasco prehispánico.
La cocina regional tabasqueña es variada y extensa gracias a las antiguas recetas Mayas y Chontales, a la gran cantidad de vegetales, frutas y animales existentes en la entidad, así como a las plantas o hierbas (achiote, chaya y muste, perejil, epazote, cilantro, chipilin, chile amashito, hoja de platano o de tó) que le dan delicioso y singular olor, color y sabor a los guisos típicos de la región.
Los tabasqueños organizaron su dieta a base de maíz y frijol, cultivados por ellos desde tiempo inmemorial, y de los comestibles silvestres, vegetales y animales, que espontáneamente les ofrecía la naturaleza.
De acuerdo a sus tradiciones, en Tabasco se ingieren o se ingerían alimentos siete veces al día. Estas ocasiones son el puntal (cuando se abandona la cama de madrugada), el desayuno, el refrigerio, el aperitivo, la comida, la merienda y la cena.
Aun antes de que salga el sol, si se ha de ir a trabajar al campo, se bebe un café "de puntal" acompañado por un totoposte (tortilla delgadísima, de unos 30 cm de diámetro, elaborada con masa muy fina de maíz y manteca de cerdo).
Dentro de la gastronomía típica del municipio destaca: el Pejelagarto asados y guisados. Gran variedad de pescados de río y laguna, fritos, al mojo de ajo y en mone; ulich de pavo (plato tradicional en día de muertos).
Los dulces de Panal de rosa y conservas de coco, papaya, limón real, cocoyol, nance, mango, de ciruela, grosella, camote, sandía, piña con coco.
Las bebidas de Pozol frío, chorote (mezcla de maíz con cacao), chocolate caliente, pinol y polvillo de maíz, agua de matalí, limón, naranja y guanábana.
Tabasco ofrece a sus visitantes nacionales y extranjeros un verdadero mosaico para disfrutar en turismo gastronómico.











