La gastronomía mexicana, flora y fauna, rica, variada y diversa que ha pasado fronteras y que ahora son plantas, especias y animales que se consumen en épocas, eventos o periodos muy especiales.
El Guajolote del náhuatl Hueyxolotl (moustro grande) se doméstico por primera vez en México ya hace más de mil años.
Su rastro se encuentra en leyendas y pasajes antiguos, como la “Leyenda de los Soles” o cuando en el centro de México había la costumbre de degollar a un guajolote frente al hogar cuando éste se inauguraba.
La sangre era rociada por las cuatro esquinas, el techo y los lados de la puerta; se desplumaba al ave, se cocinaba y consumía entregando una parte a los dioses.
El guajolote o pavo, llegó a Europa en el primer tercio del siglo XVI, fue uno de los tantos frutos y animales que Hernán Cortés llevó al viejo mundo.
Otra anécdota de esta ave es que el guajolote, alimentó a los colonos ingleses del Mayflower, que desembarcaron en Massachusetts el último jueves de noviembre de 1620.
Desde entonces los americanos celebran esa fecha como “el día de Acción de Gracias” con una comida clásica a base de pavo relleno.
Actualmente, esta ave mexicana es el platillo y símbolo principal de la festividad cristiana de la Navidad en Europa y América, sobre todo en la noche de “Nochebuena”, representando la abundancia que Cristo trae al mundo con su nacimiento.











