Fin al culebrón. La final de la Copa del Rey entre Barcelona y Athletic de Bilbao se disputará en el Camp Nou, elegido por votación. La última en Barcleona fue en 2010 y terminó Sevilla 2-0 Atlético.
Barcelona y Athletic de Bilbao querían jugar en el Bernabéu, pero el Real Madrid no puso su campo a disposición de la Federación, por lo que nunca estuvo en disposición de ser elegido. Los clubes no se pusieron de acuerdo para elegir otra sede alternativa durante la reunión y la Junta Directiva de la RFEF tuvo que recurrir a una votación.
Los dos únicos estadios que habían pedido la final eran Mestalla y el Benito Villamarín. El Barça preferían Valencia por la cercanía y el Athletic se decantó por Sevilla, que está a una distancia parecida para las dos aficiones. Los dos clubes propusieron sus estadios para la final y entraron en la votación final.
En la primera ronda, votaron entre las opciónes de Valencia o Sevilla y la de Barcelona o Bilbao. Ganó por 27 a 17 la opción de que la final fuera en Barcelona o Bilbao. En la final ganó el Camp Nou.












