Mientras la caravana migrante proveniente de Centroamérica continúa su paso por México y suma nuevos integrantes, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, endurece su discurso antinmigrante de cara a las elecciones intermedias del cuatrienio, a celebrarse el próximo 6 de noviembre.
Estos comicios son muy importantes ya que definirán la composición del Congreso de Estados Unidos y podrían adelantar qué tan posible es la reelección del republicano.
Discurso férreo
Trump lo ha dejado claro: según él, en la caravana vienen criminales y terroristas, por lo que no entrarán a Estados Unidos. Sin embargo, tras más de 15 días de caminata, el primer grupo que salió desde Honduras ya se encuentra en Santiago Niltepec, Oaxaca. Y sigue avanzando.
Un segundo grupo ingresó a territorio mexicano de manera violenta. Miles de migrantes rompieron la valla que separa la frontera entre Guatemala y México tras enfrentarse con policías de este país. Un hondureño falleció tras este enfrentamiento luego de que fuera impactado en la cabeza por una bala de goma.
Después, cerca de 2,000 personas cruzaron el río Suchiate, que marca la frontera occidental entre México y Guatemala. Ello a pesar del operativo montado por el gobierno mexicano y que un helicóptero de la Policía Federal sobrevolara la zona, provocando fuertes vientos y oleaje que imponía resistencia a la convicción de los centroamericanos.
Como respuesta, el gobierno norteamericano anunció la operación "Faithful Patriot" ("Patriota Fiel") que desplegará 5,200 militares en la frontera con México ante la posible llegada de las dos caravanas migrantes. Este operativo incluirá el uso de helicópteros Blackhawk, equipos de vigilancia remota nocturna y agentes migratorios especializados.
El comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza de EEUU, Kevin McAleenan, dijo: "Nuestro mensaje es simple: no vamos a permitir que grandes grupos entren a Estados Unidos de manera no segura y fuera de la ley".
Es la primera vez en 21 años que Estados Unidos militariza la frontera con México.
Respuesta de México
Ante la presión ejercida por Trump y al no poder controlar los diferentes puntos de la frontera sur, Enrique Peña Nieto, presidente de México, anunció el plan "Estás en tu casa" con el que se dará condición de refugiados a los migrantes que se queden en el sur de México, principalmente en los estados de Oaxaca y Chiapas.
"Este plan es un primer paso hacia una solución permanente para aquellos que tienen estatus de refugiado en México", indicó Peña Nieto.
La Secretaría de Gobernación (Segob) había informado que contaba con más de 1,700 solicitudes de refugio y que otras 196 personas pidieron el retorno asistido.
“La única manera en que podremos hacerlo es si ustedes regularizan su estancia en el país y cumplen con nuestras leyes", concluyó el mandatario mexicano.
Esta propuesta ya había sido anunciada anteriormente por el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, pareciera que Peña Nieto lo ha puesto en marcha para intentar frenar el rumbo de algunos migrantes y así estabilizar la relación con Estados Unidos.
DACA de por medio
En medio de estos sucesos, el gobierno estadounidense apremió a un tribunal de apelaciones federal para adoptar una determinación en cuanto al programa migratorio de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) antes de noviembre.
Este programa fue aprobado en 2012 por Barack Obama, expresidente de Estados Unidos, con el objetivo de proteger de la deportación a jóvenes indocumentados que llegaron siendo niños. Sin embargo, en septiembre de 2017 Trump terminó con el programa, dejando 690 mil personas expuestas.
A raíz del endurecimiento de las políticas migratorias, recientemente se ha incrementado el número de casos de familias inmigrantes que son separadas en la frontera, dejando imágenes de niños acudiendo solos a los tribunales para enfrentar su proceso de deportación.
En julio de este año el gobierno de Trump aseguró que reunificó a más de 1,800 menores con sus familiares, de los cuales 1,442 niños están de regreso con sus papás bajo la custodia de los servicios migratorios del país y 378 fueron puestos en libertad en “circunstancias adecuadas”, de acuerdo al expediente del tribunal.
No obstante, un reporte de Amnistía Internacional indica que desde 2017 el gobierno de Estados Unidos ha separado a 8,000 familias de inmigrantes.
Por otro lado, Estados Unidos anunció la anulación de 28 leyes ambientales para la aceleración de la construcción del muro al sur de Texas.
Por si fuera poco, el republicano ha anunciado que solicitará la suspensión de la ciudadanía “automática” a los hijos de inmigrantes indocumentados que nazcan en suelo estadounidense.
Según analistas, Donald Trump tiene bien medido a su electorado de cara a las elecciones del próximo mes, puesto pareciera importarle poco las consecuencias negativas que han traído sus acciones. Al contrario, ha ido aumentando de volumen el tono de su discurso.
Con información de: BBC, La Vanguardia, RT, La Prensa, ADN Político y El País.































