Cuenta la leyenda y de acuerdo a la mitología maya que Kukulkán (serpiente-emplumada), el dios creador del Universo, le dio el cacao a los mayas después de la creación de la humanidad que fue hecha de maíz.
En la antigua historia de México, se sabe que los Olmecas (1500 a 400 A.C.) fueron los primeros en probar el cacao en forma de bebida, hecha a base de semillas de cacao molidas y mezcladas con agua y especias, con el paso del tiempo el cacao se extendió a los Mayas y Aztecas.
También se sabe que los mayas hacían la bebida amarga “Xocoatl”, elaborada a base de semillas de cacao que consumían exclusivamente los reyes y los nobles de sabor fuerte y que daba energía y vitalidad.
También era utilizado para dar solemnidad a determinados rituales sagrados, en sus libros, los mayas describen diversas formas de elaborar y perfumar la bebida: más líquido o más espeso, con más o menos espuma, con aditamentos como la miel, llamada por ellos hikoth, el maíz o Ixim, el chile picante.
En el Imperio Azteca, Moctezuma recibía parte de sus tributos en semillas de cacao, ya que sus bayas eran equiparables a lo que hoy es el uso de la moneda.
El chocolate se usaba con fines terapéuticos. Los médicos mayas prescribían el consumo de cacao tanto como estimulante como por sus efectos calmantes. Los guerreros lo consumían como una bebida reconstituyente, y la manteca de cacao era usada como ungüento para curar heridas.
Durante los años de conquista el “Xocoatl” era apreciado no solo por su sabor, sino por su valor estimulante, incluso Hernán Cortés en alguna ocasión informó al Rey Carlos V que bastaba una tasa de “esa” bebida, para tener la fuerza de un soldado.
El cacao llegó a Europa a principios del siglo XVI, Cortés enviaba cacao en grandes cantidades al Rey Carlos V y los nobles lo empezaron a utilizar como bebida medicinal.
A partir de entonces, y con la idea de mezclarlo con azúcar, leche, canela y vainilla, el cacao empieza la conquista del mundo entero, siendo hoy uno de los alimentos más consumidos por chicos y grandes y sus aplicaciones no sólo en la gastronomía tradicional sino también de alta cocina hacen del cacao un verdadero regalo de los dioses para en el mundo entero.
Es de considerar el uso y aplicaciones del cacao en otros ámbitos como la cosmética, la aromaterapia y la salud, en México, su reconocimiento sigue presente, incluso se puede llevar a cabo “La Ruta del Cacao”, producto turístico que ofrece una experiencia al paladar única, llena de sabor, aroma y mucha, mucha vitalidad.











