Pocos supieron el 3 de abril de 1973 que un hombre llamado Martin Cooper, desde la acera de la Sexta Avenida de Nueva York, estaba a punto de cambiar el modo en que se entendería la sociedad en pocos años.
Cooper, entonces director corporativo de I+D de Motorola realizó ese día la primera llamada con un teléfono móvil. Y para dotar de más solemnidad al momento, decidió llamar a su rival, Joel Engel, que trabajaba para AT&T. Así le hizo saber que había conseguido lo que ambos intentaban desde hacía tiempo.
El móvil con el que Cooper realizó la primera llamada se llamaba DynaTAC y su batería tenía una duración de 35 minutos y pesaba un kilo, por lo que fue bautizado coloquialmente como 'el ladrillo'. El equipo de investigadores con el que trabajaba Cooper consiguió reducir su peso a la mitad y en 1983 salió a la venta por 4.000 dólares.
La comercialización del teléfono móvil se hizo esperar una década, y ello a pesar de que Cooper ya había invertido más de diez años en el proyecto, que además tuvo un elevado coste para Motorola. Algunos en la empresa querían abandonar la investigación y centrarse en ampliar el mercado existente de teléfonos instalados en los coches.
Llamar en marcha... desde el coche
La tecnología que evolucionó a la actual telefonía móvil debe mucho a los tradicionales sistemas de radio de los camioneros, y a los servicios de comunicación de los taxis, vehículos de Policía y servicios de emergencias.
La policía sueca utilizó oficialmente los primeros teléfonos móviles oficiales en 1946, integrados en los coches, aunque se trataba de una tecnología primitiva, y poco práctica ya que sólo se podían hacer 6 llamadas telefónicas antes de que terminara con la batería del vehículo patrulla.
Hubo varias iniciativas para lanzar sistemas de telefonía móvil en los 50, incluyendo el desembarco de las primeras soluciones en este campo de Motorola, a partir de 1959, pero los avances se hicieron esperar.
En 1971 fue cuando se introdujo en Finlandia la primera red comercial de telefonía móvil, que funcionaba en los coches y llegó a tener más de 35.000 suscriptores. Pero el avance clave lo protagonizó Martin Cooper, quien inventó el primer aparato parecido a los que usamos hoy en día.












