Existen lugares famosos que se caracterizan por ser poblaciones completas dedicadas o especializadas en hacer vinos, comida, cierta artesanía o industria. Pero también hay aquellos como Paracho, una pequeña Población en el estado de Michoacán que se fue convirtiendo en un lugar muy concurrido debido a su tradición musical especializada en elaborar Guitarras.
A pesar de que la guitarra viene del continente europeo, su historia comienza desde antes de Cristo con antiguas civilizaciones asiáticas según algunos relieves. Los romanos y griegos tocaban citaras un instrumento que tenía un mango y no fue sino que hasta el siglo XVI aparece el antecesor de la guitarra, un instrumento de tres cuerdas de procedencia española o conocido como la Vihuela.
En nuestro continente los instrumentos musicales llegaron con los españoles y cuando esto sucedió, Paracho Michoacán, era una población nómada formada por indios tecos provenientes del lago de Chapala. Ellos se asentaron en tierras purépechas y pronto se dieron a conocer por ser magníficos artesanos y comerciantes. Cuando llega el obispo Vasco de Quiroga, protector de los indígenas, les encomendó hacer instrumentos como la vihuela y el violín. Vasco de Quiroga vio que en las zonas boscosas se podría obtener la madera fina para hacer estos instrumentos, además vio en los indígenas de Paracho las habilidades artísticas que poseían. Es así como les heredó el oficio de lauderos o constructores de instrumentos de cuerda.
Los artesanos de Paracho son expertos en hacer guitarras, aprenden además nuevas técnicas de construcción en otros lugares. En la localidad existen escuelas para elaborar guitarras donde la gente perfecciona el oficio elaborando cuatro tipos de guitarras comunes: la clásica, realizada por los más especializados lauderos y de mayor calidad; la guitarra flamenca, la más delgada; la popular, la de mayor producción y de varios tipos de madera; así como la texana la cual se reconoce por su cintura poco marcada.
Se utilizan maderas de abeto, palo de rosa, nogal, ébano, granadillo, maple, cedro, caoba, algunas de estas maderas se importan desde países como Brasil, Honduras, India, Estados Unidos y Canadá otra gran parte provienen de México.
Actualmente en Paracho, Michoacán existen más de 400 lauderos artesanos que trabajan en sus talleres con unas 15 fábricas de instrumentos que emplean a cientos de artesanas y artesanos para hacer estos instrumentos, por algo se le conoce como la capital mundial de la guitarra.
Pero no solo podrás encontrar guitarras, hay más de 100 instrumentos de cuerda que se elaboran: laudes, guitarrones, violines, mandolinas, contrabajos. La calidad de los instrumentos es tan buena que son buscados por músicos nacionales y de países extranjeros. Los artesanos en Paracho elaboran alrededor de 1000 guitarras semanales y en el campo industrial se han llegado a producir hasta 2mil guitarras diarias.
Vale la pena visitar este armonioso lugar en cualquier época del año, conocer el proceso de elaboración, visitar los talleres y comprar un instrumento, también es recomendable ir los primeros días de agosto que es cuando se celebra la feria de la guitarra y dejar que los acordes de la música sean el mejor pasatiempo.











