Santiago Yosondúa significa en mixteco “sobre un llano” (yoso-n-dúa). Es un municipio de Oaxaca que está a 230 kilómetros de la capital del estado y ahí se encuentra la Capilla del Calvario, un edificio virreinal del siglo XVII que está abandonado desde hace 40 años y su bóveda ya se colapsó.
El arquitecto José Luis Cruz Robledo, integrante del Taller de Restauración de la Fundación Alfredo Harp Helú (FAHHO), señala que esta joya virreinal será uno de los 19 proyectos de restauración y rehabilitación que se realizarán en 2016, para que el templo vuelva a ser usado por la población y además “avanzar en los trabajos de conservación del gran patrimonio arquitectónico histórico de Oaxaca”.
Actualmente, añade, la Capilla del Calvario ya no es segura para los feligreses y se va a realizar un trabajo integral para regresarla a su estado original. La restauración será una coordinación entre la FAHHO, el Conaculta, mediante Foremoba, y el gobierno de Santiago Yosondúa, cuya inversión será de 750 mil pesos.
Pero no sólo se van a restaurar edificios virreinales, añade José Luis Cruz Robledo. “Un proyecto importante es la Rehabilitación y Equipamiento del Museo Infantil de Oaxaca en la Antigua Estación de Ferrocarril”.
Al respecto el Conaculta informó que con el Programa de Apoyo a la Infraestructura Cultural de los Estados (PAICE), el municipio de Oaxaca de Juárez y la FAHHO invertirán 22.7 millones de pesos para la segunda etapa de este recinto cultural. “Será un espacio para las manifestaciones artísticas y culturales en beneficio de la población del estado”.
Otro templo que está en desuso hace 50 años, es el de San Pablo Coatlán. “Tiene grave deterioro y se piensa restaurar el inmueble y los retablos lo más que se pueda, porque hay muchas piezas tiradas en el suelo y recuperarlas será un gran trabajo.
PANORAMA.
José Luis Cruz Robledo explica que la FAHHO se funda en 2004 y desde hace ocho años se realizan proyectos de restauración de edificios, artesonados, retablos, esculturas y pinturas en las poblaciones que piden el apoyo. “Oaxaca tiene una vasto patrimonio arquitectónico y artístico que data de la época virreinal —siglos XVI, XVII, XVIII y XIX— y el cual, en muchas poblaciones está deteriorado”.
—¿Sabe cuántos templos o iglesias virreinales existen?
—Es muy complicado hacer una proyección de este patrimonio histórico. Por ejemplo, cada municipio tiene su iglesia principal, pero también cuenta con una o varias agencias, y en éstas hay rancherías con sus inmuebles virreinales. Es decir: el municipio San Juan Bautista Coixtlahuaca tiene cinco agencias y, a su vez, éstas cuentan con varias rancherías y si derivamos que en cada una hay templos que pueden ser del siglo XVI al XIX, por lo menos tenemos 9 iglesias y si las multiplicamos por los 570 municipios del estado el resultados es que hay 5 mil 130 edificios. Eso en un cálculo a grosso modo.
Aunque esto es una base. Si derivamos que cada uno de los inmuebles religiosos en el estado tiene de tres a 12 retablos, y a esto se le deben añadir las esculturas, pinturas o artesonados.
En este punto, José Luis Cruz Robledo señala que cada año los edificios muestran deterioro e incluso algunos se abandonan. “Las causas de este daño son: no hay mantenimiento, aparecen goteras, se llenan de basura en algunos espacios, como las bóvedas que no se limpian, el excremento de aves. Mientras que los sismos los agrietan y no se reparan.
Y en la actualidad, agrega, muchos de estos edificios no tienen las medidas de conservación necesarias, lo que hace que se vayan debilitando y se deterioren.
Pero lo que más los daña, indica, son las malas intervenciones. “Realizan los pobladores aplanados con cemento, en lugar de cal, lo que elimina su arquitectura original y hacen más pesados los edificios. Un ejemplo es el templo de Villa de Tejúpam de la Unión, el cual también será restaurado en el 2016. Ahí, se va a trabajar en la portería y las crujías del ex convento del siglo XVI.
PROYECTOS 2016.
José Luis Cruz Robledo cuenta que durante el año próximo se va a trabajar el artesonado de San Baltazar Yatzachi el Alto, el cual tendrá un inversión de 80 mil pesos: la cubierta, fachada y artesonado del Templo de la Heroica, en el municipio Heroica Ciudad de Tlaxiaco, cuya inversión es de 750 mil pesos, y el del Templo de Huautla de Jiménez, con recursos por 750 mil pesos.
Los proyectos abarcan también la segunda etapa de restauración del retablo principal del templo de Santo Domingo Cacalotepec, en el municipio de Ixtlán de Juárez, con un monto de 525 mil pesos; rehabilitación de la pintura mural en el Templo San Pablo Coatlán, con recursos por 80 mil pesos. De este edificio, José Luis Cruz Robledo dice que tiene varios retablos en mal estado y se va trabajar en los proyectos, una vez que estén autorizados por el INAH.
Las intervenciones también abarcan puertas de edificios como la principal de San Baltazar Yatzachi el Alto o la de del templo Heroica Ciudad de Tlaxiaco.
“Hay lugares donde el deterioro es mayor y uno de éstos es el templo de Santa María Tataltepec, donde su retablo está tirado en el suelo y los trabajos deben ser minuciosos. Se van a recuperar y restaurar cada una de sus piezas para después armar el rompecabezas y llevarlo al interior del templo”, agrega.
Indica que en Santiago Yolomécatl, se van a restaurar tres pinturas laterales con recursos por 450 mil pesos, y en el templo de San Felipe Neri, de la ciudad de Oaxaca, se realizará la segunda etapa de trabajo en retablos laterales, con una inversión de 1 millón 500 mil pesos.
En San Juan Comaltepec se trabajará en el retablo principal que está apolillado, algunas piezas están quemadas, además se desplomó y hay desfase en la base. “Todo eso se va restaurar con una inversión de 550 mil pesos”.
PROCESO. Para que un retablo, artesonado, escultura o iglesia pueda ingresar al programa de restauración de la FAHHO, Conaculta y gobiernos estatal y municipal, se debe enviar una solicitud como fecha límite el 15 de diciembre, señala José Luis Cruz Robledo.
“Al inicio de cada año, en este caso enero de 2016, se analizan los proyectos que envían las comunidades que previamente se organizaron en comités y los que son aprobados se giran oficios a las comunidades para anunciarles de los posibles trabajos.
Luego el equipo del Taller de Restauración de la FAHHO inicia el trabajo para consolidar los proyectos: se pide licencia al INAH, se mandan los expedientes al Foremoba o PAICE y a los gobiernos estatal y municipal de los proyectos, en este caso será del 2017.
Si toda lleva su curso normal, el Conaculta y los gobiernos estatal y municipal aprueban las restauraciones y designan recursos. La FAHHO también pone su parte, añade José Luis Cruz Robledo.
Desde abril de este año, indica, se hizo la programación para el 2016, pero de las obras que se han realizado desde hace ocho años se tiene una memoria impresa. “Ya se tienen tres y el anuario del 2014 y está en proceso el de 2015. Pero también esta memoria se manda al INAH y en el 2012 el Taller ganó el premio “Francisco de la Maza”, que otorga el INAH, a la mejor restauración, que en este caso fue la del ex convento de San Pablo, de la ciudad de Oaxaca.
La mecánica de trabajos de restauración y rehabilitación es la siguiente: se manda al especialista para que se encargue de la obra y él contrata los habitantes de la comunidad. Esto tiene dos objetivos: uno, para dar trabajo a las personas del poblado; y dos, para sensibilizarlos y vean que la restauración es algo propio. Eso hace que cuiden más el inmueble.
Además se les da información sobre el mantenimiento que tienen que hacer. Respecto a los tiempos de restauración, van para retablos, artesonados y edificios es de 6 meses a dos años, en promedio.
Esta dinámica, dice José Luis Cruz que tiene un impacto importante: en el 2014 se invirtieron 40, 222, 474. 70 millones de pesos, que beneficiaron a más de 300 mil habitantes de 26 comunidades y se crearon 357 empleos temporales. En 2015, se entregaron 43,088, 331. 88 millones de pesos en beneficio de más de 300 mil personas de 23 poblaciones y con 260 empleos temporales, y en 2016 se estima una inversión de 43,727,600.34 millones de pesos en favor de 376 mil habitantes de 27 comunidades y 344 empleos temporales.
José Luis Cruz Robledo explica que cada año llegan en promedio 50 peticiones de restauración. “Es un crecimiento exponencial tanto en peticiones como en trabajos de restauración. Al principio se realizaban tres y ahora en 2016 serán 19 coordinadas por la FAHHO”.
Al terminarse una etapa se hace una entrega de la obra y se mandan las actas al Conaculta y gobiernos estatal y municipal, “pero cuando es el 100%, se hace un convivio con la comunidad y el personal de restauración”.
—¿Qué han encontrado?
—Se descubre cuál es la policromía original de cada inmueble, eso es lo más importante, pero también algunos objetos. Otro ejemplo, en San Bartolo Soyaltepec, en el templo dedicado a San Bartolo, se encontraron dos graduales —libros—: uno es sobre canto gregoriano y el otro es un santorial, los cantos de cada santo, su día y misa.












