San Juan del Río, en Querétaro, es un lugar que te envolverá con su arquitectura colonial, con sus encantos prehispánicos y atractivos naturales.
Ciudad que integrada al progreso, ante la presencia importante de la industria, lucha por conservarse viva, ha desarrollado su pasado hacia su presente, manteniendo la imagen de sus tradiciones y costumbres.
Su nombre es consecuencia a que sus fundadores llegaron al lugar el día 24 de junio día de San Juan, sólo que por quedar a la orilla de un caudaloso río, se le aplicó también el "Del Río".
Entre los muchos lugares que no puedes dejar de conocer esta Plaza Independencia, ubicada entre las calles de Hidalgo y Guerrero, Centro, lo más relevante es la columna que fue levantada en honor a la Emperatriz Carlota.
Al termino del imperio Español, esa fue dedicada a la Independencia de México, a su entrada tiene una placa de mármol que señala la leyenda EL AYUNTAMIENTO EN HONOR A LA INDEPENDENCIA NACIONAL 1865”.
Una caminata a la Plaza de los Fundadores, esta playa era parte del Templo del Sagrado Corazón, en el se encontraba ubicado el panteón. Posteriormente pasó a ser el Jardín Cosío y luego Jardín Porfirio Díaz.
El Museos Museo de la Muerte, inaugurado en 1997, muestra las costumbres y creencias que se tienen sobre la muerte en todo el mundo, muestra una sección larga y especial sobre el significado de la muerte en México, desde nuestros antepasados hasta nuestros días.
Otro sitio importante es la Sala Museográfica Ixtachichimecapan, en él se muestran piezas arqueológicas de las diferentes etapas de ocupación que tuvo San Juan durante la época Prehispánica.
El edificio en donde se encuentra este Museo es una casa construida en el siglo XVIII, antigua Cárcel y Prefectura Municipal; ahora rescatada como un atractivo turístico y cultural.
Antes de partir no olvide disfrutar de la comida típica del lugar, entre ella los nopalitos, el conejo en pulque, diversos tipos de curados de pulque, las chanclas (tamales), y las carnitas de barbacoa.











