Ubicada sobre un fértil valle, a sólo 8 kms. de la ciudad de Xalapa, Coatepec es la antesala de uno de los accesos al Cofre de Perote por la vertiente oriental, así como a las “grandes barrancas”.
Coatepec es un exceso de vida, no sólo vegetal, sino también espiritual, ancestral y legendaria… Bañado por las aguas del rio Pixquiac y Huehueyapan, caudales llenos de magia, de largas caídas que enriquecen la exuberante belleza natural y paisajística con que cuenta este hermoso lugar. Cascadas como Bola de oro, La Granada, Chopantla y otras más, atraviesan coloniales puentes que nos transportan a Ex-haciendas cafetaleras, monumentos históricos que le dan vida e historia al Mágico Coatepec.
En el siglo XVI, la población de San Jerónimo de Coatepec surge como uno de los centros de producción y acopio de productos agrícolas más importantes de la zona. A mediados del siglo XVIII, Coatepec era un importante centro productor de caña de azúcar, tabaco, cítricos y, posteriormente, de café. Este último le ha dado fama a nivel mundial.
El trazo señorial de la ciudad comenzó en terrenos que pertenecían a la Hacienda de la Orduña. El primer cuadro se dibujó alrededor de la Parroquia de San Jerónimo de Coatepec. Después, se trazaron calles y avenidas amplias, edificios públicos y templos. Entre estos, los más significativos son el templo del Sagrado Corazón de Jesús, la Parroquia de El Calvario y la Basílica Menor de Guadalupe, cada quien un estilo propio, impregnados por las corrientes barrocas y neoclásicas.
Hoy la histórica ciudad conserva su trazo original: calzadas, legendarios puentes, jardines en el interior de muchos de sus edificios. La labor de conservación ha sido apoyada en gran medida por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, pues a partir de 1995 fue declarada Zona de Monumentos Históricos del Centro de Veracruz, no sólo por sus iglesias y edificios, sino también por las casa típicas que encierran los enormes invernaderos en donde se cultivan las más exóticas orquídeas. En ellas se pueden observar amplios corredores que asoman sus enormes techumbres cubiertos de teja con la pátina del tiempo, y balcones de hierro forjados.
En Coatepec, muchos de sus habitantes reproducen plácidamente la forma de vida de sus antiguos moradores. Sus amplias y rectilíneas calles invitan a dar un delicioso paseo hasta perderse por los caminos vecinales que conducen a la Hacienda del Trianón y al viejo Coatepec. El visitante podrá entonces transitar por legendarios puentes y ríos que se internan entre espesos bosques de liquidámbar hasta el cerro de la culebra, desde donde se aprecia, en lo alto, el trazo de la ciudad y la extensa red de caminos vecinales que conducen hasta la antigua hacienda de Zimpizahua.
Por otra parte, Coatepec es un lugar donde el visitante puede saborear una excelente cocina regional especializada en diversos platillos guisados a base de mole, chileatole, antojitos mexicanos, carnes rojas, langostinos, truchas y mariscos. Sin olvidar nieves, helados, dulces y sobre todo, el sabor del tradicional café.
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