Sábado 20 de Julio, 2019 - México / España
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Stop al Asma infantil, es el lema que invita a conocer para tratar adecuadamente esta enfermedad


El asma es una enfermedad crónica de las vías respiratorias caracterizada por inflamación y obstrucción de los bronquios. No hay una sola causa que provoque este padecimiento; sin embargo, ciertos factores de riesgo pueden aumentar la probabilidad de desarrollarla, incluyendo los genéticos y medioambientales.

El asma es causada por una inflamación (hinchazón) de las vías respiratorias. Cuando se presenta un ataque o crisis, los músculos que rodean las vías respiratorias se tensionan y su revestimiento se inflama. Esto reduce la cantidad de aire que puede pasar por las vías respiratorias. En las personas con vías respiratorias sensibles, la sensación de falta de aire y otros síntomas pueden desencadenarse por la inhalación de sustancias llamadas alérgenos como polen, ácaros del polvo, caspa animal, moho, cambios climáticos, emociones fuertes como estrés, además del humo de tabaco y ejercicio, entre otros.

Se calcula que hay 300 millones de personas con asma, que es la enfermedad no transmisible más frecuente en los niños. La mayoría de las muertes corresponden a adultos de edad avanzada.

Afecta al 10% población infantil y, aunque es tratable, más no curable, 4 de cada 10 casos no están controlados ocasionando crisis agudas (exacerbaciones), las cuales representan un gasto superior al 15% del ingreso familiar y son el principal motivo de urgencias médicas, hospitalización, ausentismo escolar y muerte prematura.

Al identificar y evitar los desencadenantes del asma es posible ayudar a reducir su gravedad. Aunque este padecimiento no tiene cura, un manejo adecuado puede hacer que los pacientes tengan una mejor calidad de vida.

Para aliviar los síntomas se utilizan medicamentos a corto plazo y largo plazo, pero el tratamiento farmacológico no es la única forma de controlar el asma. También es importante que se eviten sus desencadenantes (estímulos que irritan e inflaman las vías respiratorias). Con apoyo médico, cada paciente asmático debe aprender qué desencadenantes ha de evitar.

Aunque el asma no mata a la misma escala que la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) u otras enfermedades crónicas, puede ser mortal si no se utilizan los medicamentos adecuados o no se cumple el tratamiento prescrito.

El conocimiento de la enfermedad y la educación para el auto-control es básico para que el paciente tenga una mejor calidad de vida. El especialista que puede atender este padecimiento es un neumólogo de adultos o neumólogo pediatra en el caso de niños.

Aunque después del diagnóstico su atención debería ser relativamente sencilla, a menudo pacientes y familiares subestiman la gravedad y aumento progresivo de síntomas como tos, falta de aire u opresión en el pecho, dando lugar a las llamadas crisis o exacerbaciones, que son el principal motivo de urgencias, hospitalización, ausentismo y bajo rendimiento escolar.

¡No deje que el asma le quite aliento!

Con información de: La Crónica de Hoy.