Nuestra ruta inicia en el Valle de Guadalupe, la región de viñedos más importante de Baja California y uno de los principales atractivos de Ensenada.
La aventura comienza desde la carretera, bellos paisajes campiranos que comunican pequeñas comunidades productoras de vino, las visitas y catas a las diversas bodegas de vino más reconocidas como L.A. Cetto; Doña Lupe; Adobe Guadalupe; Barón Balché; Chateau Camou; Vinisterra; Liceaga y Tres Mujeres, entre otras importantes.
El disfrutar de un buen Merlot, un Cabernet Sauvignot, un Tempranillo, un Vinisterra, un Malbec o un Nebbiolo.
Seguimos nuestra aventura hacia San José del Cabo y Cabo San Lucas, es una franja de tierra en el extremo sur de la península de Baja California.
Disfrutar de sus paisajes llenos de hermosos contrastes, el desierto y la playa, que se conjugan en un marco de majestuosos hoteles de lujo, campos de golf y los spas, los más exclusivos de México.
Si viajas de diciembre a marzo, éste es un magnífico lugar para mirar ballenas (tan solo en La Paz, llegan 5 diferentes especies cada año), de rayas, lobos marinos y siempre es un punto de partida para visitar el arco natural de piedra en el finisterre.
Llegamos a la Isla del Espíritu Santo, un verdadero paraíso natural, que difícilmente se puede encontrar en otra parte del mundo.
La isla fue descubierta por Hernán Cortés durante su viaje a la península en 1534 y la nombró Isla de las Perlas por la gran cantidad de ostras que encontró ahí.
Muchos años más tarde, en 1631, Juan de Iturbe y Francisco de Ortega, quienes se dedicaban a pescar perlas, la bautizaron con su nombre actual.
La isla tiene 99 kilómetros de área, sus costas presentan numerosos acantilados donde se aprecian estratos volcánicos multicolores. La Isla es el hábitat y refugio de diferentes especies endémicas como la garza real, el halcón de cola roja, el gato cola de campana y la liebre negra. También se encuentran lobos marinos, rayas y focas, la visita a este paraíso te cambiará la vida.











