Miércoles 04 de Febrero, 2026 - México / España
Un vínculo entre México y el Mundo
Facebook Twitter Whatsapp

Goya y su evolución pictórica en París


El universo de Francisco de Goya se apodera de la Pinacoteca de París con la exposición Goya y la modernidad, en la que se muestran desde sus primeras y coloridas pinturas, hasta su visión más cruda con Los desastres de la guerra.

Encuadrada en la trilogía de exhibiciones “Pintores testimonio de su tiempo”, el artista español protagoniza la segunda con  220 obras que recorren su carrera y evolución pictorica.

Para Marc Restellini, director del museo parisino, la modernidad de Goya (1746-1828) reside “en que su compromiso político se tradujo en la gráfica con fuerza y ejecución del trazo”. Su estilo, alejado de los cánones clásicos y de la ortodoxia técnica, así como su temática con retratos psicológicos o grabados de fuerte crítica social, que atacó duramente instituciones como la Inquisición, le convirtieron en un pintor moderno y problemático para las élites.

“Es muy interesante ver a alguien tener un compromiso tan fuerte y tan moderno, porque estamos ante un artista que se adelantó casi 200 años con su opinión al mundo que le rodeaba”, apuntó Restellini.

La muestra ofrece un recorrido temático en el que, tras una presentación del autor, entra en ese mundo en blanco y negro, haciendo breves paradas en las escenas más ligeras dedicadas a los juegos infantiles, las diversiones populares de cartones para tapices o los retratos.

El punto fuerte son, sin lugar a duda, los aguafuertes y los grabados, y en particular las series de La Tauromaquia, Los desastres de la guerra, Los Disparates y Los Caprichos, realizadas al final de su vida.

La modernidad del aragonés, tanto a nivel ideológico como pictórico, según el director, llevó a una gran influencia en movimientos artísticos posteriores, como el Impresionismo.

Para Restellini, el estilo de su pincelada gruesa y rápida y los trazos de carácter impreciso se encuentran presentes en otros grandes pintores de su época, como el francés Jean-Honoré Fragonard (1732-1806).

“Lo que está claro es que estamos en el camino de la modernidad”, recalcó el director del museo, al poner en relación el estilo de los retratos del pintor español con los de Manet o los impresionistas, y al dar por hecho también el reflejo de su espíritu valiente incluso en Pablo Picasso.