Declarado Patrimonio de la Humanidad en 1987, Palenque cuenta con una extensión de mil 771 has., dentro de las cuales se encuentra la zona arqueológica de Palenque, antigua ciudad Maya.
A 183 Kms. de San Cristóbal de las Casas, Palenque fue fundada en 1567 como fruto de la campaña evangelizadora de Fray Pedro Lorenzo de la Nada entre los Choles.
En 1784 se conoció, fuera de la región, la existencia de las ruinas de una gran ciudad que a lo largo del siglo XIX atrajo la atención de viajeros, cuyas impresiones contribuyeron a que el interés por los antiguos mayas aumentará en todo el mundo.
El recorrido puede iniciar en el Museo de Sitio, que muestra una colección integrada por objetos hallados durante diferentes temporadas de exploración, entre los que se cuentan los característicos cilindros de barro palencanos que servían de pedestales para incensarios, tableros tallados en piedra, estucos y glifos.
Frente al museo parte un sendero que sube a la montaña y atraviesa un paisaje, grupo de edificaciones como Los Murciélagos, ahí se encuentra el Templo del Conde, construido durante el gobierno de Pakal. El elegante edificio tiene un basamento escalonado de cinco cuerpos. En la parte superior, está un templo que conserva la totalidad de sus elementos arquitectónicos originales.
La majestuosidad del Templo de las Inscripciones domina la gran plaza. Este edificio recibe su nombre a causa de los tableros glíficos tallados en caliza que se hallan en su interior.
Los jeroglíficos detallan la historia de la dinastía regente en la ciudad, y los hechos de Pacal el Grande.
La estructura está decorada con relieves hechos en estuco. En el interior del templo, una baldosa cubría la escalinata que descendía dentro de la pirámide, que en dos tramos, llegaba a la cripta funeraria de Pacal.
Tanto el sarcófago y la losa que lo cubre, como los muros de la cripta, están decorados con bajorrelieves que muestran, entre otras cosas, la muerte de Pacal y su descenso al inframundo, donde toma la identidad de uno de los dos gemelos que, en el Popol Vuh, derrotaron a los señores del inframundo y alcanzaron la inmortalidad.
En los jeroglíficos de la cripta, se describen también el origen y los ancestros de Pacal, así como la banda celeste y una serie de deidades mayas.
Junto al Templo de las Inscripciones se levanta una plataforma sobre la cual se erigieron los edificios XII y XIII; este último es llamado también el Templo de la Reina Roja, a partir del hallazgo reciente de una tumba con los restos de una mujer cubiertos de cinabrio y acompañados de ofrendas.
El Templo de la Cruz Foliada perdió también su fachada, pero conserva el santuario interior, donde se aprecia el tablero con el motivo de la cruz foliada representando a la planta de maíz como eje del mundo en el simbolismo de la naturaleza cultivada.
En los Templos Palencanos es características la presencia de santuarios a la manera de pequeños templos interiores. A orillas del Otolum, dentro de la selva se localizan los restos del Templo del Bello Relieve donde se concluye la visita a esta zona.
Para visitar esta hermosa ciudad maya, los horarios son de lunes a domingo de 8 a 18:00 hrs .
La recomendación aquí es visitar un lugar llamado el Pancham, un sitio al que acuden miles de turistas todo el año, ahí se pueden encontrar diversas opciones para pernoctar como bungalos, cabañas y hamacas, la comida de lo más variada, incluso hasta pizza puedes comer.
Para el esparcimiento, los pobladores ofrecen paseos a caballo, clases de yoga, y recorridos o tours a las zonas arqueológicas.











