A unos cuantos minutos de Pachuca, Hidalgo se encuentra Real del Monte, un pueblo que se ha dedicado a la minería que le ha dado épocas de bonanza y dejado su particular belleza.
Cuenta la leyenda que Don Pedro Romero de Terreros Conde de Regla, dueño de todas las minas de la región en el siglo XVII, invitó al Rey de España a visitar Real del Monte y, si lo hacía, le empedraría con plata todo el trayecto desde el Puerto de Veracruz hasta sus dominios; este viaje nunca sucedió, pero da idea de la riqueza de la zona. Lo que si es un hecho histórico es que la primera huelga de la historia en México (entonces Nueva España) sucedió en Real del Monte en 1799, y fueron precisamente los mineros que trabajaban para Don Pedro Romero de Terreros los que estaban luchando por mejores condiciones laborales.
A finales del siglo XIX llegaron los mineros ingleses y con ellos el futbol, el tenis y los pastes; razón por la que también el primer partido de futbol y de tenis en México se jugaron en Real del Monte.
Real del Monte es más que su historia, ya que se puede pasear por sus inclinadas calles adoquinadas y disfrutar la vista de las casas multicolores, visitar la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, fundada por franciscanos; la Capilla de La Santa Vera Cruz, de estilo barroco; los centros mineros, el Museo de Sitio Mina de Acosta, el Panteón Inglés y, por supuesto, comer pastes en los Portales.












