Optimismo, capacidad de sacrificio, escasos recursos, unidad, entrega a los demás y estar siempre al servicio del país. Es la radiografía del discurso de Felipe VI ante las Fuerzas Armadas en el discurso de la Pascua Militar. Pero también es una radiografía de la situación de España: los sacrificios de muchos están haciendo que el país empiece a ver la luz.
Recuerdo a su padre
Felipe VI ha lanzado ante los militares un mensaje de optimismo: "Les animo a seguir trabajando con la misma abnegación, disciplina y lealtad, por nuestra gran nación". Era su primer discurso de 2015. Y se ha acordado de su padre: "merece un homenaje de gratitud y respeto de todos nosotros".
El Rey valora lo que hacen los militares con tan escasos recursos
El Rey se ha referido también a los escasos recursos de los que disponen las Fuerzas Armadas y ha destacado su capacidad para administrarlos de forma eficaz: "Conozco el esfuerzo por mantener las capacidades operativas. Administrar los recursos de la forma más eficaz y eficiente posible", ya que lo considera "un deber ineludible".
Conozco bien vuestro esfuerzo por mantener las capacidades operativas con el nivel requerido para responder eficientemente a las amenazas, a su rápida evolución, y para afrontar con las máximas garantías de seguridad las exigentes misiones en las que estamos involucrados", ha añadido.
En parecidos términos se ha pronunciado el ministro de Defensa, tras lo cual ha asegurado que las Fuerzas Armadas están "comprometidas con su misión constitucional de llevar a cabo, junto al resto de instrumentos del Estado, la defensa de la Nación y de sus intereses, cuando y donde sea necesario"
Felipe VI recuerda con cariño su pasado militar
Felipe VI ha recordado que él mismo ha estado vinculado durante toda su vida a las fuerzas armadas donde ha vivido momentos entrañables y ha dejado claro que nunca ha olvidado una cosa, que mandar es servir. Ha agradecido a los miembros de las Fuerzas Armadas su “compromiso de lealtad” y les ha instado a recordar el principio de que “mandar es servir”, a su patria y a sus ciudadanos, con la entrega de la vida, si hiciera falta. Además, ha elogiado “la preparación y disponibilidad permanente de los militares y ha expresado su orgullo de que España disponga hoy de unas fuerzas armadas “modernas y equilibradas adecuadas a la importancia de nuestro país en el ámbito internacional".
Felipe VI recupera el protocolo vistoso para la Pascua Militar
El Rey, en su primera celebración de la Pascua Militar, ha recuperado el vistoso protocolo castrense de este acto que tiene lugar en el Palacio Real, al pasar revista a una formación de la Guardia Real en el Patio de la Armería, donde ha sonado el himno nacional y la salva de 21 cañonazos.
Acompañado de la Reina Letizia, el jefe del Estado, con uniforme de gala de capitán general de las Fuerzas Armadas, ha entrado en su coche oficial por la Puerta de la Almudena, hasta llegar al patio.
Se ha permitido entrar al público al recinto para seguir los preámbulos del acto, que continúa dentro de palacio.
Los Reyes han sido recibidos por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; los ministros de Defensa, Pedro Morenés; e Interior, Jorge Fernández Díaz; el jefe del Estado Mayor de la Defensa, almirante Fernando García Sánchez, y el jefe del cuarto militar de la Casa del Rey, vicealmirante Juan Ruiz Casas.
Esta primera parte de la celebración se había reducido en los dos últimos años debido a los problemas de movilidad del Rey Juan Carlos.
Pero ahora su hijo ha decidido recuperarla en todo su esplendor, al igual que el saludo a todos y cada uno de los 150 invitados, militares en su mayoría, en la saleta Gasparini.
Una vez finalizada la revista, los Reyes, el presidente del Gobierno y las demás autoridades se han dirigido al interior del palacio para los saludos, que han comenzado por el jefe del Estado Mayor de la Defensa y tras los que ha continuado la celebración en el Salón del Trono.
La tercera novedad de esta conmemoración, que instauró Carlos III en 1782 tras la recuperación de Menorca a los ingleses, es que Felipe VI, como jefe supremo de los Ejércitos, ha impuesto 19 condecoraciones.











