Considerado el compositor italiano de ópera más importante del siglo XIX, autor de algunos de los títulos más populares del repertorio lírico, como los de la trilogía integrada por “Rigoletto”, “La Traviata” e “Il Trovatore”, Giuseppe Verdi nació el 10 de octubre de 1813.
Giuseppe Francesco Verdi Fortunino, su nombre completo, se involucró en las cuestiones musicales a muy temprana edad a través de Antonio Barezzi, un comerciante de Busseto, aficionado a la música que desde el primer momento creyó en sus dotes.
En su juventud se trasladó a Milán, con el propósito de estudiar en el Conservatorio, del cual, pese a sus esfuerzos, fue rechazado. Realizó entonces estudios musicales con Vincenzo Lavigna, quien le dio a conocer la música italiana del pasado y la alemana de la época, de acuerdo con información del portal “biografiasyvidas.com”.
En 1833 regresó a Busseto como director de la Sociedad Filarmónica; posteriormente, en 1839, compuso su primera ópera, “Oberto, conte di San Bonifacio”, que le valió un contrato con el prestigioso Teatro de la Scala, señala su perfil biográfico en “classical.net”.
Su siguiente trabajo, la ópera cómica “Un giorno di regno” (Rey por un día, 1840), fue un fracaso y Verdi, lamentando también las recientes muertes de su esposa y sus dos hijos, decidió renunciar a componer.
Sin embargo, un año más tarde el director de La Scala logró convencerlo para que escribiera “Nabucco”, pieza que fue estrenada en el mencionado escenario en 1842.
La pieza fue recibida satisfactoriamente por el público, no sólo por los valores de la música, sino también por sus connotaciones políticas, ya que el contexto era una Italia oprimida y dividida, que permitió al público identificarse con el drama.
Posteriormente compuso las óperas “I Lombardi” (1843) y “Ernani” (1844), que tuvieron un gran éxito; a ellas le siguieron “Macbeth” (1847) y “Luisa Miller” (1849), obras que han permanecido en el repertorio de la lírica a lo largo de más de 150 años, indica el portal “britannica.com”.
Fue en 1851 cuando Verdi compuso la primera de sus más grandes obras maestras, “Rigoletto”; posteriormente escribió “Il Trovatore” (1853) y “La Traviata” (1853), óperas que le permitieron tener un amplio reconocimiento a nivel internacional.
A partir de este momento, decreció el número de producciones compuestas por Verdi pero ganó en calidad. De este periodo se desprenden “La forza del destino” (La fuerza del destino, 1862); “Don Carlo” (1867), y el clásico “Aída” (1871).
Con 70 años de vida, produjo la ópera considerada como expresión suprema de su genio, “Otello” (1887), compuesta de un libreto hábilmente adaptado por el compositor italiano y libretista Arrigo Boito de la tragedia de Shakespeare del mismo título.
Giuseppe Verdi, quien a decir de las fuentes transformó el concepto de la ópera italiana, dotando sus obras con grandes exhibiciones vocales, en una entidad musical y dramática unificada, falleció el 27 de enero de 1901, en Milán, Italia.












