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Chihuahua


Si se trata de elegir un lugar donde se puede encontrar todos los climas, una exuberante biodiversidad y vivir una experiencia única, a Chihuahua hay que ir.

Experimenta, explora y diviértete entre gigantescas formaciones rocosas, profundas barrancas e interminables desfiladeros, en medio de la inmensidad de la Sierra Madre, claro en Zona Barrancas en el corazón de la Sierra Tarahumara, la experiencia ideal para los apasionados del Ecoturismo y Turismo Extremo.

En esta zona están las dos cascadas más altas del país: Piedra Volada, con una caída de agua de 453 metros y Basaseachi con 246 metros, ambas localizadas en la Barranca de Candameña. Aquí mismo, en Candameña, los paseantes se encontrarán además con un reto permanente para los escaladores más osados: la Peña del Gigante.

Esta peña es la más grande pared vertical de piedra en México, identificada y clasificada hasta ahora con una altura de 885 metros, por lo que es sólo para expertos, aunque los turistas, con el debido apoyo y orientación de los guías de la localidad, pueden llegar desde diversos sitios a través de caminos de brecha, a miradores como los de Basaseachi, Piedra Volada, Huajumar y El Gigante.

No podían faltar las Barrancas no son solamente formaciones de enormes peñascos y tupidos bosques, sino que además representan el entorno en donde se desarrolla uno de los sistemas de biodiversidad más importante del país.

Clima tropical, con altas temperaturas, humedad, vegetación y plantas frutales, como mango, papaya, naranja y aguacate. En las partes altas la vegetación característica es el pino, encino, álamo, táscate, junípero, alisos y madroños.

La fauna es también variada, con 290 especies de aves  (24 de ellas endémicas, es decir que sólo ahí se pueden encontrar); 50 tipos de peces, así como ardillas, liebres y mamíferos mayores como el jabalí, el gato montés, el lobo mexicano, pumas, osos negros y el venado cola blanca.

Entre las principales barrancas está la de Urique, con una altura de casi mil 880 metros, por lo cual es la más profunda de México, pudiendo ser observada desde la estación Divisadero del ferrocarril Chepe.

Para quienes prefieren el Turismo Cultural el estado ofrece a sus visitantes distintas zonas arqueológicas y sitios con vestigios de antiguas edificaciones, iglesias o misiones construidas por los primeros evangelizadores jesuitas.

De igual forma resulta siempre de gran atractivo para los turistas la conservación hasta estos primeros años del tercer milenio, de la cultura tarahumara.
Una de las más originales, coloridas e impactantes manifestaciones de la cultura rarámuri, son las fiestas de Semana Santa, en donde se combinan elementos religiosos autóctonos y de la colonización española.