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Adolfo Sánchez propone forma de pensar la utopía


Adolfo Sánchez Vázquez antes de ser filósofo, fue poeta y combatiente por la República Española. Pero el triunfo del franquismo hizo que llegara exiliado a México, en la década de los 30, para convertirse en el principal pensador del marxismo del siglo XX y parte de ese recorrido, así como las discusiones que sostuvo con Luis Villoro, serán recuperadas por Gabriel Vargas Lozano, quien fuera ayudante de Sánchez Vázquez y actual investigador de la UNAM.

“Estoy haciendo un libro sobre Sánchez Vázquez y es una reflexión de su historia, desde su natal España hasta sus últimos años en México. Cada capítulo abordará los temas que trató: estética, ética, filosofía política y filosofía de la historia. Esto a propósito de su centenario de nacimiento (17 septiembre, 1915)”, precisó el también académico de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Además, dijo, incluirá capítulos que aborden los temas que aún se requieren desarrollar sobre el pensamiento de Adolfo Sánchez Vázquez, una reflexión sobre la ubicación actual de su filosofía en el mundo hispano, así como la documentación de los debates que sostuvo con el mexicano Luis Villoro.

Sobre la polémica entre ambos filósofos, Gabriel Vargas detalló que el conflicto surgió por la definición que cada uno tenía de ideología y la relación de este concepto con la ciencia  y la filosofía.

“Villoro consideraba que ni la ideología ni la ciencia debía tener una relación con la política. Pero para Sánchez Vázquez, la ideología debía estar vinculada con la política en sus dos sentidos: positivo y negativo. Para Adolfo,  la ideología positiva estaba representada por el feminismo o ecologismo y la negativa por el racismo o nazismo y a partir de eso, se darían relaciones diferentes con la filosofía”, detalló.

De acuerdo con el que fuera amigo del filósofo centenario, estas discusiones eran muy profundas, tanto que la última provocación que Luis Villoro hizo a Sánchez Vázquez, quedó sin respuesta.

”Villoro se lo planteó en un coloquio, en donde le preguntó : ¿cómo evitar que toda revolución implique que haya un grupo de personas que acaben con los revolucionarios?. Pues pasó con la Revolución Mexicana, mataron a Villa, a  Zapata; en la rusa mataron a Trotsky. Entonces le preguntó ¿cómo evitar que la revolución devore a sus hijos?”, platicó Gabriel Vargas.

Gabriel Vargas expresó que fue una buena pregunta que si hubiera contestado Adolfo Sánchez Vázquez, seguramente hubiera dado una explicación sobre la necesidad de otro tipo de movimientos sociales. “Sánchez Vázquez estaba a favor de una política con ética, así que matar a los revolucionarios no era ético y parte de eso lo plasmó en su último libro Ética y política (2007)”.

DE POETA A FILÓSOFO. El académico de la UNAM, señaló que Sánchez Vázquez debe recordarse como uno de los  grandes pensadores universales y debe valorarse su obra como un clásico mexicano, porque todos sus pensamientos los desarrolló en México y en constante diálogo con las instituciones nacionales.

Durante la conferencia Adolfo Sánchez Vázquez y la filosofía en México, celebrada ayer en la XXXVI Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería e impartida por Gabriel Vargas, se recordó que, de 1915 a 1939, el filósofo, nacido en España pero exiliado en México, fue un fiel luchador por la República Española y un amante de la poesía.

“Estuvo en la Juventud Comunista y Socialista de España, dirigió una serie de periódicos, quería ser poeta y nunca pensó ser filósofo. Adolfo siempre escribía literatura e incluso, se inscribió en 1935 en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Madrid, y ahí fue donde encontró a Ortega y Gasset y José Gaos”.

A pesar de mostrar interés por el pensamiento filosófico, el autor de Filosofía de la praxis, nunca abandonó la escritura. “Hacía poesía y escribió un libro que posteriormente publicaría en Morelia: El pulso ardiendo. Ahí expresó la situación de la Guerra Civil Española y también escribe otro libro, que está por publicarse, sobre las memorias que le dedicó a su hija”, detalló Vargas Lozano.

El pulso ardiendo, indicó el académico, es una colección de  poemas publicado en Morelia en los años 40 y posteriormente por el Fondo de Cultura Económica (FCE) bajo el título Poesía, en donde el filósofo habla de Sor Juana Inés de la Cruz, de la utopía del Quijote, de Octavio Paz, José Revueltas y  Diego Rivera.

“Él quería ser poeta pero no continuó. Cuando llegó a México se mantuvo en la poesía, en la crítica literaria y en la filosofía. También hizo traducciones de ruso, síntesis de películas y participó en diferentes revistas”.

En 1941 Adolfo Sánchez Vázquez comenzó a dar clases de filosofía en Morelia de 1941 a 1943, para después trasladarse a la UNAM a enseñar letras y también filosofía, disciplina en la que se quedó y lo definió como el pensador del marxismo más importante del siglo XX.

UTOPÍA. De acuerdo con Gabriel Vargas, una de las principales aportaciones de Sánchez Vázquez fue su definición de utopía. “Para Adolfo era una reflexión sobre un ideal posible, es decir, hacerse la pregunta: ¿qué es lo que quisiéramos que fuera México: justo, democrático?…. pero siempre pensando en una utopía positiva”.

Es decir, luchar por lograr algo de esa utopía “porque sabemos que finalmente es imposible en el ahora, pero mañana puede ser posible. Para Adolfo era necesario tener ese ideal en lo social y personal, para evitar caer en la falsedad de decir y no actuar”, afirmó.

En una conferencia dictada en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM (titulada Crítica de la utopía), recordó Vargas Lozano, Sánchez Vázquez propuso una nueva forma de pensar a la utopía: una especie de estrella polar que es necesaria para guiar las acciones de los individuos y grupos sociales.

“Decía que debemos tener un ideal aunque éste sea inalcanzable, un ideal que sólo va a guiar nuestro camino y que nos dirá qué tan lejos o cerca estamos de la utopía, lo cual, no suprime el análisis científico de la sociedad. También explicó en qué condiciones se realiza la utopía, porque es importante mantenerla y en qué sentido debe mantenerse”.

Por último, Gabriel Vargas, comentó que, a finales de agosto, la UNAM organizará un coloquio con motivo del centenario de nacimiento de Adolfo Sánchez Vázquez, para recordar la importancia de su obra y pensamiento en México y América Latina.