Jueves 12 de Diciembre, 2019 - México / España
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México, nuevo manifiesto surrealista



Cuenta la leyenda que André Bretón declaró a México el país más surrealista del mundo. Lo hizo durante un viaje que realizó allá por la década de los años 30 del siglo pasado. Bretón hablaba con conocimiento de causa. El francés fue el principal teórico de ese movimiento artístico o filosofía creadora que alardeaba de no estar regulada por la razón.

Como la vida pública mexicana tampoco ha estado, al parecer nunca, regulada por la razón, Bretón y otros surrealistas se sintieron entre nosotros como peces en agua. El único incómodo era Salvador Dalí quien dicen que dijo que no podía estar en un país más surrealista que sus pinturas. Pasaron las décadas, arrancó un nuevo siglo y el surrealismo se acabó en Europa pero aquí, entre nosotros, siguió tan campante.

Si alguno de los amables lectores tiene alguna duda no tiene más que repasar la prensa nacional. Los diarios contienen el manifiesto surrealista mexicano del Siglo XXI. Imposible equipararlo con otras latitudes pues es parte de nuestra información genética. Haga el ejercicio, amable lector. Yo lo hice minutos antes de escribir estas líneas con resultados apabullantes.

Veo la foto de la caja de un tráiler donde un sujeto camina sobre un montón de bolsas negras que contienen un número indeterminado de cadáveres. Cuerpos humanos, acaso 400, apilados en las cámaras medio refrigeradas de dos tráileres rentados por el gobierno de Jalisco porque no tenía dónde tirar esos cuerpos. Son víctimas de la violencia que nunca fueron reclamados por sus familiares. Los cadáveres ya no caben en las morgues que están saturadas. Entonces a las autoridades locales se les ocurrió meterlos a dos tráileres que comenzaron a deambular con su tétrico cargamento por diversos municipios de la zona metropolitana de Guadalajara. No es que las instituciones no existan, es que se les ocurren este tipo de ideas para solucionar los problemas.

Uno de los tráileres tuvo un percance mecánico y se quedó por ahí abandonado varias horas. Entre ridículo y patético. El caso llegó a la ONU, cuya oficina de derechos humanos demandó a México un tratamiento digno y adecuado de las personas fallecidas. Algo así sólo pudo suceder en un país cuya vida pública no está regulada por la razón.

No toda la información surrealista es fúnebre. Hay otra que nada más es absurda. Veo una foto del Presidente Electo dentro de la cabina de un avión varado en Huatulco. Oaxaca, más de cinco horas y leo la declaración de que incluso ante estos inconvenientes, López Obrador piensa seguir viajando en líneas comerciales cuando sea Presidente de México y no tendrá un avión propio pues es un despilfarro. No sólo eso. AMLO ya anunció que pondrá en venta toda la flotilla de helicópteros y aviones del gobierno federal, también para ahorrar. Un presidente que le encanta viajar en un territorio enorme como el nacional trasladándose en líneas comerciales y perdiendo horas y horas de trabajo. El problema no es el despilfarro, es la opción para remediarlo. También es surrealista la defensa fanática de los seguidores del tabasqueño

Leo que la cantante pop Belinda, seguidora de AMLO y animadora de varios shows políticos, es de nacionalidad española y por lo tanto violó la ley al inmiscuirse en asuntos políticos de nuestro país, por lo que se demanda que se le aplique el artículo 33 constitucional y sea expulsada. La lista continúa. El propio Presidente Electo regaló a los caricaturistas una perla. Dijo que no gastará mucho viviendo en Palacio Nacional, pues sólo se llevará su hamaca.

 

jasaicamacho@yahoo.com
Twitter: @soycamachojuan

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