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Bill DeLind, propietario de una galería de arte de Milwaukee, Wisconsin, nunca pensó que volvería a ver el grabado de Pablo Picasso que fue robado de su tienda en 2018. Hasta que la policía lo llamó la semana pasada y le preguntó si podía ir a ver una obra de arte que un casero de la misma ciudad había encontrado mientras limpiaba un apartamento vacío. DeLind reconoció de inmediato la estampa robada, Torero, una de las 30 que se sabe que existen firmadas por Picasso. La etiqueta de su empresa, DeLind Fine Art Appraisals, seguía en la parte posterior de la pieza enmarcada, tal como la habían colocado hace ocho años.


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