El transporte de pasajeros en México enfrenta una década decisiva. La congestión urbana, el envejecimiento del parque vehicular, la necesidad de reducir emisiones y la búsqueda de alternativas más eficientes al automóvil particular obligarán a replantear los modelos de movilidad en las principales ciudades del país.
Para Holger Dürrfeld, CEO de Mercedes-Benz Autobuses, el desafío va más allá de retirar unidades antiguas o acelerar la electrificación. Tras más de tres décadas de experiencia dentro del Grupo Daimler Truck y poco más de un año al frente de la armadora en México, está convencido de que la clave está en generar una oferta de transporte público capaz de convencer también a quienes hoy utilizan el automóvil.
“Las soluciones para construir un transporte público eficiente ya existen. Los vehículos actuales incorporan sistemas avanzados de seguridad, son más amigables con el medio ambiente, ofrecen mayor confort y resultan económicamente atractivos para los operadores. Lo que se requiere es voluntad política para invertir y ordenar el transporte”, afirma.
Como ejemplo, menciona el caso de Zúrich, Suiza, donde la calidad y eficiencia del sistema han logrado que incluso personas con altos ingresos y automóvil propio opten por desplazarse en transporte público. Ese, considera, debería ser el objetivo para las ciudades mexicanas: convertir al autobús en una opción competitiva y atractiva para todos los sectores de la población.
El reto no es tecnológico
En México, Holger Dürrfeld identifica a la Ciudad de México y a Guadalajara como dos mercados con amplio potencial para seguir desarrollando sistemas estructurados de movilidad. Sin embargo, reconoce que la creación de nuevos corredores de autobús de tránsito rápido (BRT) implica decisiones complejas, especialmente cuando requieren redistribuir espacio vial destinado al automóvil particular, una medida que suele generar resistencia social.
Aunado a ello, la transformación también demanda una mayor profesionalización del sector, es por eso que Mercedes-Benz Autobuses busca ampliar su papel más allá de la venta de vehículos mediante soluciones digitales que ayuden a reducir los costos operativos. Entre ellas destacan herramientas de monitoreo y mantenimiento predictivo que permiten incrementar la disponibilidad de las unidades y mejorar su desempeño.
La inteligencia artificial forma parte de esta estrategia. Por ello destaca el desarrollo de Mobility Twin, una plataforma que crea una réplica digital de las ciudades para diseñar y optimizar redes de transporte público. Mediante inteligencia artificial, el sistema simula de manera rápida el funcionamiento de la movilidad urbana y analiza variables como la población de cada zona, su edad, si se trata de estudiantes o personas laboralmente activas, entre otros factores. Con base en estos datos, la herramienta propone dónde ubicar las paradas y cómo estructurar las rutas de autobuses para responder de manera más eficiente a las necesidades de movilidad de la población.
“Esta herramienta se encuentra en fase de pruebas y es una tecnología disponible solo para México, no existe ni en Europa. Además, refleja la visión de la compañía para los próximos diez años: dejar de ser únicamente un fabricante de autobuses y convertirse en un socio estratégico en el desarrollo de sistemas de movilidad basados en los datos”, puntualizó Holger Dürrfeld.
Contenido sindicado vía RSS de El Financiero. Nota original: https://www.elfinanciero.com.mx/transporte-y-movilidad/2026/09/09/el-autobus-del-futuro-ya-esta-en-marcha/